El pasado martes 28 de julio, en Tenerife, en una asamblea de más de 200 trabajadoras convocada por la asociación de camareras de pisos de Canarias, se acordó por unanimidad hacer un llamamiento a todas las organizaciones sindicales y a las diferentes asociaciones de camareras de pisos del estado para trabajar desde la unidad y convocar una huelga general en todo el estado la próxima Semana Santa y reclamar mejoras laborales para el sector.
Las trabajadoras reivindican mejoras en las condiciones laborales, pero principalmente que se prohíba la externalización del servicio, que se reconozca el derecho a la prejubilación y la jubilación parcial y una prevención de riesgos laborales que evite que las condiciones y cargas de trabajo continúen poniendo en peligro diariamente la seguridad y la salud física y mental de las trabajadoras.
La patronal de la hostelería no deja forrarse a costa de las trabajadoras.
Como vienen denunciando las trabajadoras desde hace años, la realidad de las camareras de pisos se repite en todo el estado. Es un sector altamente feminizado y precarizado, donde la patronal de la hostelería no respeta nada. La no aplicación de los convenios que corresponden, o que directamente no se cumpla con el convenio de hostelería con cuestiones tan básicas como los descansos, las vacaciones, o los llamamientos de las trabajadoras fijas discontinuas, y la sobrecarga laboral, con unos partes de trabajo totalmente inasumibles y abusivos, que afectan a la salud física y mental de las trabajadoras son un norma y una pelea constante en todos los hoteles.
La patronal conoce perfectamente esta realidad. Sabe que estos ritmos son inasumibles y sabe también las consecuencias que tienen para las trabajadoras. Pero le da exactamente igual. El objetivo es aumentar los beneficios, las cadenas hoteleras como Meliá y Barceló ganan miles de millones al año ahorrando en plantilla y flexibilizando cada vez más las condiciones de trabajo de las camareras de piso mientras el turismo no para de crecer en los últimos años llegando a cifras históricas.
Los diferentes gobiernos tampoco están haciendo nada para acabar con esta situación. Estas reivindicaciones del sector llevan años encima de la mesa sin que exista una voluntad política para responder a ellas. La prohibición de la externalización de un trabajo estructural como el de las camareras de piso sigue sin abordarse. En los sitios donde se ha conseguido esta cuestión, como en Tenerife, ha sido gracias a la organización y lucha sindical de las propias trabajadoras en los últimos años, que han arrancado mejores condiciones y convenios más favorables que en otras partes del Estado. Lo mismo ocurre con una de las reivindicaciones más importantes del colectivo: la jubilación anticipada sin penalización. A día de hoy sigue sin reconocerse este derecho, mientras sí existe para otros sectores. Recordamos que sólo el 5% de las camareras de piso se jubila a su edad.
La movilización y la huelga como método para conseguir las reivindicaciones de las trabajadoras y cambiar esa realidad.
Las direcciones sindicales de CC.OO. y UGT ya han anunciado que no apoyarán esta convocatoria porque no la consideran necesaria en este momento. Una vez más, volvemos a encontrarnos con una política basada en la concertación social y en la negociación con la patronal, mientras son las propias trabajadoras quienes están desbordando a las burocracias sindicales, organizándose y utilizando la herramienta de la huelga para luchar y presionar por sus reivindicaciones, como también hemos visto en otros sectores como en educación o Airbus.
El llamamiento lanzado por las camareras de piso de Canarias para una huelga general del sector marca el camino a seguir. Es importante extender esta convocatoria en todo el Estado, coordinar las diferentes luchas existentes y construir una coordinación estatal que permita dar un paso hacia una huelga general del sector, con la capacidad de conseguir y arrebatar victorias. Vemos necesario que las organizaciones sindicales con implantación en el sector, puedan apoyar y convocar conjuntamente esta huelga, dando un paso hacia una convocatoria unitaria esta Semana Santa.
Como decimos en las concentraciones, no hay otra manera: o con la patronal o con la clase obrera. Y para que la patronal ceda, es necesario ejercer presión en cada centro de trabajo mediante la autoorganización, la movilización y las huelgas de los y las trabajadoras. Es un buen momento para comenzar a construir esa huelga general del sector de las camareras de pisos de cara a la próxima primavera.