Comunicado de los/as afiliados/as que han salido de CCOO Servicios en Granada
El 31 de enero de 2025 se celebró el IV congreso del SP de CCOO Servicios Granada. Pocos días antes, el Secretario General saliente anunció de manera unilateral que no pensaba contar con parte de la anterior Ejecutiva. Como resultado se presentaron dos candidaturas tanto a la secretaría general como a la comisión ejecutiva obteniendo una de ellas un 70% de los votos y, la otra, un 30%.
Posteriormente, el 26 de febrero, se constituyó la nueva Comisión Ejecutiva. En dicha reunión, la candidatura representada por Roberto Ariza optó por dejar fuera de cualquier responsabilidad sindical a la otra parte de la ejecutiva elegida en el Congreso haciendo uso de su mayoría y sin respetar el mandato del mismo. Esta decisión sólo pretendía impedir que los y las compañeras miembros con pleno derecho de dicho órgano pudiéramos desarrollar nuestra labor sindical. Posteriormente, hemos intentado seguir colaborando con el sindicato acudiendo a los centros de trabajo para seguir desarrollando la actividad sindical de CCOO. Sin embargo, nos hemos encontrado con numerosas trabas e impedimentos que han debilitado, principalmente, el trabajo que se venía desarrollando en el sector de la hostelería imposibilitando la participación de numerosos compañeros/as.
Un año después, podemos asegurar que la única intención de la mayoría de la dirección de CCOO Servicios fue en todo momento impedir, de forma burocrática, la participación de todos estos sindicalistas por el simple hecho de haber expresado posiciones sindicales diferentes sin importarles la pluralidad o la democracia en el seno del sindicato. Consideramos que esta política ha sido muy irresponsable y que habría sido preferible poder debatir y confrontar las diferentes posiciones sindicales de manera serena en lugar de aislar y excluir a los que piensan diferente. La construcción del sindicato es tarea de todos y nadie tiene el monopolio de ella. Lo que somos y hasta dónde hemos llegado es fruto del conjunto y cuando existen diferentes posiciones lo más sano no es ocultarlas sino afrontarlas y debatirlas de forma democrática.
¿CUÁLES HAN SIDO ESAS DIFERENCIAS?
Creemos que es importante explicar en qué consisten estas diferencias de orientación sindical, más aún cuando nos encontramos con una mayoría de la dirección que nunca ha sido clara a la hora de manifestar sus posiciones y ha intentado ocultar estos debates en las reuniones de sus órganos.
Como decimos, a pesar de este intento por eludir los debates, ha habido varias cuestiones en las que se han podido ver diferencias de intervención con esa parte de la dirección del sindicato. De todas ellas, consideramos la más clarificadora es el conflicto laboral que se originó a principios de 2024 en el Hotel Urban Dream.
Estamos hablando de un hotel que haciendo uso de la reforma laboral de Rajoy del año 2012 aprobó un convenio colectivo propio. Merece la pena ver en el BOE dicho convenio ya que es un calco exacto del convenio de hostelería, excepto en las tablas salariales donde lo que aparece es el SMI. ¿Qué diferencia salarial supone para cada trabajador/a? Pues estamos hablando de unos 3000 a 6000 euros menos al año en función de categoría y jornada. Cifra que para el conjunto de la plantilla ascendía a unos 300 000 euros. A esta situación, se le sumaba una gran carga de trabajo y numerosos incumplimientos del convenio. En este contexto de enorme precariedad, varias trabajadoras del departamento de pisos deciden defender sus derechos afiliándose a otra organización sindical. La respuesta de la empresa es inmediata y despide a tres de ellas. En ese momento, esta organización sindical realiza una campaña por la reintegración de las trabajadoras denunciando una vulneración de sus derechos laborales y sindicales. Finalmente, tras varios meses de concentraciones en la puerta del Hotel, consiguen la readmisión de las tres trabajadoras y la aplicación del convenio de hostelería para el conjunto de la plantilla.
Pero, ¿por qué estas trabajadoras no acuden al comité de empresa del hotel que era de CCOO? La respuesta es sencilla, el comité estaba posicionado al lado de la empresa y aceptó desde el principio estos despidos. Pero no solo eso, sino que además varios de sus miembros eran jefes de departamento y los responsables de los incumplimientos del convenio. En este contexto, el conflicto laboral se traslada al sindicato provincial.
Lo primero que intentamos hacer es tener una reunión con el comité de empresa, pero ante sus negativas a reunirse con el sindicato, desde CCOO tenemos que tomar una decisión sobre este conflicto. Es en este momento, donde surge un debate contradictorio entre las partes que después impulsarían diferentes candidaturas al congreso.
Por nuestra parte, pensábamos que había que apoyar públicamente a las trabajadoras despedidas con independencia de la organización sindical a la que pertenecieran desmarcándonos de la posición del Comité. Éramos conscientes de la dificultad de la situación, pero considerábamos que para un sindicato en el que la lucha contra los despidos había sido una línea roja no cabía otra opción. Estamos convencidos/as de que la brújula de CCOO tiene que ser siempre la de los intereses de los y las trabajadoras y la de la crítica a un Comité, aunque éste esté adscrito a CCOO, cuando dicho órgano decide alinearse con la empresa en contra de los y las trabajadoras. Esa línea de clase es para nosotras, desde luego, infranqueable.
En cambio, la posición del SG fue totalmente contraria a ese principio. Ningún apoyo público a las trabajadoras despedidas para no entrar en colisión con el Comité de empresa en dicho centro de trabajo que estaba colaborando con la empresa en la represión sindical. ¿Y todo eso por qué razón? Por estar, estas trabajadoras, organizadas en otro sindicato, y apoyarlas podía permitir la entrada de otra organización sindical en este centro de trabajo. Consideramos que esta decisión basada en el sectarismo es precisamente la que facilita justo todo lo que pretende evitar. ¿Cómo van a confiar otros trabajadores/as en CCOO si este es el mensaje que les llega? Es una decisión irresponsable y no entendible que iba en contra de los principios mismos de CCOO que siempre se han basado en apoyar a las trabajadoras que luchan por sus derechos en contra de la patronal y eso, independientemente del color sindical de éstas. El SG prefirió callarse y apoyar de facto a un Comité que solamente se presentó con nuestras siglas. La posición adoptada por el SG fue un grave error que facilitó en realidad que este sindicato se consolidase en dicho hotel ganando incluso las elecciones a representantes de las trabajadoras.
Hay más elementos de debate como la cuestión de la firma del convenio colectivo o el trabajo realizado con las elecciones sindicales durante estos años. Creemos que hubiera sido muy interesante debatir sobre el fondo de los mismos ya que son de gran relevancia para la construcción de un sindicato más fuerte. Pero entre la poca claridad a la hora de expresar las posiciones por parte de la dirección y su escasa voluntad de hacerlo ha sido casi imposible. Esperamos que este comunicado pueda contribuir al debate y estamos abiertos a tenerlo cuando sea necesario. En cualquier caso, antes de continuar nos gustaría realizar algunos apuntes al respecto. Seguimos defendiendo que la decisión de no firmar el convenio era justa y hacemos un balance positivo del periodo. Es más, tras ver como el acuerdo entre UGT y la patronal iba a afectar a los fijos discontinuos, contratos formativos y la comisión mixta hubo una posición unánime que incluía al SG de no firmar el convenio. No deja de ser curioso, por tanto, que después de tres años aparezcan estos problemas y debates.
Y, ¿AHORA QUÉ? SEGUIMOS HACIENDO SINDICALISMO
Un año después del Congreso la mayoría de la dirección continúa intentando impedir nuestra actividad sindical incluso en nuestros propios centros de trabajo con el único objetivo de intentar aislarnos. Por ello, llegados a este punto nos vemos ante un importante dilema ¿dejamos de hacer sindicalismo? ¿Intentamos seguir en CCOO para al menos plantear estos debates de cara al siguiente proceso congresual? O ¿continuamos haciendo sindicalismo en otra organización? Es cierto que hemos barajado todas las opciones y, a pesar de la desilusión y desmotivación que toda esta situación nos ha provocado, dejar de hacer sindicalismo nunca puede ser la solución.
Han sido varios delegados y delegadas las que nos han manifestado que lo mejor sería continuar en CCOO e intentar cambiar el rumbo del sindicato en el próximo Congreso. Sin embargo, sabemos lo que eso va a suponer viendo como la mayoría de la dirección actual trata a los y las compañeras que no compartimos su orientación sindical. No tenemos ganas de invertir todo nuestro tiempo en debates internos con una dirección que no acepta la discrepancia ni respeta los mandatos que se deciden en un Congreso. Al contrario, queremos evitar seguir desgastándonos y centrarnos en lo realmente importante: en la organización de los y las trabajadoras por la mejora de sus condiciones de trabajo.
Por ese motivo nos vamos de CCOO. Y lo hacemos después de haber construido durante décadas el sindicato. Seguiremos como delegados/as en nuestros centros de trabajo, pero a partir de ahora nuestra intervención la realizaremos desde otra organización sindical. Estamos convencidos/as que para hacer sindicalismo sobran los motivos y que, si dejamos de estar organizados/as, la única que sale ganando es la patronal.
Por nuestra parte, vamos a continuar defendiendo el mismo sindicalismo de siempre en la Cordinación Sindical de Trabajadores de Andalucía – CSTA. Un sindicalismo de clase, combativo, no sectario y democrático en el que los y las trabajadoras se autoorganicen en sus centros de trabajo. Y lo haremos sin sectarismo hacia CCOO diferenciando siempre a la actual dirección de CCOO Servicios con el conjunto de los y las compañeras con los que llevamos años luchando y construyendo el sindicato. Porque sí, por mucho que algunos/as traten de apropiarse CCOO Servicios, los y las compañeras que nos vamos, lo hacemos después de haber organizado a muchos/as trabajadores/as en sus centros de trabajo. Que nadie se llame a engaño. No nos oponemos ni a CCOO ni a los/as compañeros/as que lo componen, nos oponemos a la orientación sindical de la actual dirección, que demuestra una gran irresponsabilidad al ser capaces de ponerse en contra de unas trabajadoras despedidas por simple sectarismo.
Por todo ello, nos vamos de CCOO, vamos a seguir haciendo un sindicalismo cuya brújula sea la defensa de los intereses de los y las trabajadoras y hacemos un llamamiento al conjunto de los sindicalistas de CCOO a debatir, confluir y porque no continuar nuestro camino juntos en otra organización sindical.