LAS CAMARERAS DE PISO DE GRANADA VUELVEN A SALIR A LA CALLE PARA DENUNCIAR EL MALTRATO DE LA PATRONAL Y PARA DEFENDER SUS CONDICIONES DE TRABAJO

Sin nosotras no funcionan los hoteles

El curso pasado, las camareras de piso organizadas en la Coordinación Sindical de Trabajadores/as de Andalucía – CSTA llevaron una campaña que visibilizaba la centralidad de su trabajo en los hoteles. Con el lema: Sin nosotras no funcionan los hoteles, las camareras de piso dejaron en evidencia a una patronal parasitaria que no sirve para nada y que sólo busca aumentar sus beneficios a costa de las condiciones laborales y de vida de las trabajadoras.

Esa campaña fue un éxito rotundo. No sólo porque acudieran muchas camareras de piso en la manifestación sino porque durante dos meses se visitaron muchos hoteles para hablar con trabajadoras y para animarlas a organizarse.

La patronal maltrata a las camareras de piso para forrarse

Este curso, las camareras de piso de Granada vuelven a la carga. En esta ocasión con una nueva campaña titulada: La patronal maltrata a las camareras de piso para forrarse. Una campaña que pretende dejar claro que las malas condiciones laborales de las trabajadoras que acaban por dañar su salud es responsabilidad directa de la patronal.

En efecto, la patronal de la Hostelería no respeta nada. La aplicación del Convenio de Hostelería – a la que están sujetas las camareras de piso – es una pelea constante en los centros de trabajo. Cuestiones tan básicas como los descansos, las vacaciones o los llamamientos de las trabajadoras fijas discontinuas son muy mayoritariamente vulneradas por las cadenas hoteleras y por las empresas externas. Por si todo eso fuese poco, la patronal sobrecarga laboralmente a las trabajadoras para ahorrarse nuevas contrataciones imponiéndoles ritmos de trabajo totalmente abusivos que tienen consecuencias directas sobre su estado físico y psicológico. La patronal lo sabe. Es plenamente consciente de que esa es la realidad en los hoteles de la provincia. Pero le da exactamente igual. Sabe perfectamente por qué lo hace. Para aumentar sus beneficios flexibilizando cada vez más las condiciones de trabajo de las camareras de piso en función de sus necesidades.

Así, mientras las trabajadoras sólo conocen contratos parciales y salarios que no llegan al salario mínimo, la patronal de la Hostelería no deja de forrarse. En un contexto en el que el turismo no deja de aumentar en Granada, con un aumento histórico de las pernoctaciones y del precio medio por habitación, lo único que no mejora son las condiciones laborales de las trabajadoras. Frente a centenares de millones de beneficios al año para cadenas hoteleras como Barceló (+ de 300 millones de euros en un año), los salarios de las trabajadoras no sólo no aumentan al mismo nivel que las ganancias de dichas empresas sino que siguen siendo, a día de hoy, miserables.

Sólo podemos contar con la movilización y las huelgas de las trabajadoras para cambiar esa realidad

Mientras la patronal maltrata a mansalva a las camareras de piso, los diferentes gobiernos miran para otro lado sin aportar respuestas a problemas básicos que sólo facilitan la flexibilidad y la explotación de las trabajadoras. Hasta la Ministra del Trabajo, Yolanda Díaz, favorece en la práctica que todo esto pueda suceder al no acabar, por ejemplo, con el abuso manifiesto de la subcontratación de los servicios en los hoteles. ¿Cómo es posible que las cadenas hoteleras sigan contratando a empresas externas para que éstas gestionen los departamentos de camareras de piso? ¿Acaso la tarea desempeñada por estas trabajadoras no es estructural? ¿Existe algún caso en el que un hotel no necesite a unas camareras de piso? Evidentemente no. Ese trabajo no es en ningún caso coyuntural. Sin embargo, el supuesto Gobierno “más progresista de la historia” mira para otro lado dejando que las grandes cadenas hoteleras puedan seguir subcontratando esos servicios que sólo conllevan la precarización de las condiciones de vida de las camareras. Una precarización acentuada también por el abuso de los contratos fijos discontinuos que también existen en hoteles abiertos todo el año y que sirven en la práctica para usar y tirar a las trabajadoras en función de las necesidades de las cadenas hoteleras sin respetar a menudo ni los llamamientos máximos que se pueden realizar ni el tiempo mínimo de trabajo que se debe asegurar a la trabajadora.

Pero no sólo eso. Este Gobierno tampoco le mete mano a una de las reivindicaciones más importantes de este sector: el de la jubilación anticipada sin penalización. En efecto, a día de hoy se sigue sin reconocer ese derecho mientras sí se hace para el mundo de la tauromaquia o de la policía. Hay que insistir en un dato, a nivel estatal sólo el 5% de las camareras de piso se jubila a su edad. Las demás lo tienen que hacer antes, por razones de salud terribles, dejando de percibir la totalidad de su pensión. Como decimos en las concentraciones, no hay otra manera: o con la patronal o con la clase obrera. Y para que la patronal ceda, hace falta presionarla en cada centro de trabajo mediante la autoorganización, la movilización y las huelgas de los y las trabajadoras. El próximo 23 de mayo será un paso más en ese dirección.