Si hay que hablar de tragedia en los sucesos de los últimos días en Ceuta, debería ser del ahogamiento de los 70 jóvenes que murieron intentando cruzar la frontera entre Marruecos y el E. Español con la esperanza de una vida mejor. Antes que ellos, se cuentan ya decenas de miles de migrantes cuyos cuerpos han convertido el Mediterráneo en un cementerio: jóvenes trabajadores, estudiantes, que podrían ser nuestros hijos o nuestros compañeros. ¡Sus fronteras, nuestros muertos!
Verse obligado a abandonar el país, la familia, arriesgar la vida para intentar ganarse un futuro mejor: de eso es de lo que queremos hablar, no de las maniobras de los líderes capitalistas, de tal o cual país, que, en cualquier caso, siempre se entienden para levantar vallas de alambre de espino y librar una guerra social contra su propio pueblo.
Nuestros verdaderos enemigos llegan en jet privado, no a nado
Calificar la entrada de migrantes en Ceuta como un “ataque a la integridad territorial de España”, como hace el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, es un intento de desviar la atención presentando a estos jóvenes y trabajadores como enemigos que deben ser eliminados porque amenazan los empleos y las condiciones de vida de quienes ya se encuentran en territorio europeo.
¿Quién nos obliga a cerrar fábricas? ¿Los migrantes, o Stellantis, Sanofi, Volkswagen? ¿Quién nos obliga a aceptar salarios bajos? ¿Los migrantes, o los directivos de Airbus o Amazon? ¿Quién nos dice que debemos prepararnos para enviar a nuestros hijos a la guerra? ¿Los migrantes, o los oficiales del Estado Mayor de nuestros ejércitos imperialistas?
En realidad, son las grandes corporaciones de los países más ricos del mundo las que se enriquecen saqueando recursos y explotando a las poblaciones en África, obligando a los jóvenes de estos países a exiliarse.
Declarar la guerra a los migrantes es declarar la guerra a todas las y los trabajadores
Desde anteayer, los corruptos de este mundo han intensificado sus declaraciones, incitando al odio contra los migrantes en Ceuta. En EEUU Trump, el principal responsable de los bombardeos en Irán y Venezuela, compara los sucesos con una invasión. El embajador israelí ante la ONU se suma a esta postura. En Francia, Le Pen y Bardella exigen controles más estrictos en las fronteras francesas. Y esta mañana, 22 jefes de Estado y de gobierno europeos, entre ellos Merz y Meloni, condenaron las fronteras «sin control», llegando incluso a exigir la exclusión del E. Español del espacio Schengen.
La reacción inicial de Alemania fue recordar a los estados miembros de la UE su «deber» de «proteger las fronteras exteriores» y presionar al E. Español para que «controle la situación en Ceuta lo antes posible». Esto se complementó con la ampliación de los controles fronterizos en Alemania.
Plevris, el ministro griego de Migraciones, describió los sucesos como una operación de redes criminales que buscan oportunidades. Después de todo, fue este mismo gobierno y sus mecanismos estatales profundamente racistas los que causaron la muerte de más de 600 refugiados en Pylos en 2023.
En el E. Español, condenamos que el gobierno del PSOE-Sumar se haya apresurado a desplegar al ejército y militarizar aún más la frontera, su anuncio de una reforma aún más restrictiva de la ley de inmigración para prevenir este tipo de situaciones, y que ejerza presión ssobre el poder judicial para autorizar las devoluciones en caliente de quienes llegaron nadando.
En Francia, el líder de La Francia Insumisa, Mélenchon, no encontró mejor respuesta frente a la Agrupación Nacional que habría que ayudar a Marruecos a gestionar sus fronteras. Pero eso es precisamente lo que hace la Unión Europea, financiando indirectamente campos de detención como el de Libia.
¡Trabajadores/as de todos los países, unámonos!
Necesitamos hacer oír otra voz, independiente de estos políticos que, cada uno a su manera, defienden este sistema capitalista. Un sistema en el que nunca habrá paz, en el que siempre habrá miseria y por lo tanto siempre habrá hombres y mujeres entre nosotros buscando un lugar mejor para sobrevivir.
Ante los ataques racistas, existen revueltas y solidaridad que trascienden las fronteras. Movilizaciones como la de los millones de manifestantes contra el ICE en Estados Unidos.
Nuestra solución como trabajadores/as es abrir las fronteras, porque cada uno deberían poder vivir donde quiera. Nativos e inmigrantes, unidos en el mundo del trabajo, hay que luchar por el reparto del tiempo de trabajo entre todos y la prohibición de los despidos, por aumentos salariales para todos y por la expropiación de las viviendas vacías, que suman decenas de millones en toda Europa. En términos generales, ¡es con la barbarie de este sistema capitalista con la que hay que acabar!
Las y los trabajadores de todo el mundo deben agruparse para imponerlo, y esto es a lo que llaman nuestras organizaciones. ¡Por un mundo sin fronteras, sin guerra y sin explotación!
Segovia, 1 de agosto de 2026
Izquierda Anticapitalista Revolucionaria (IZAR, E.Español), Nouveau Parti anticapitaliste-Révolutionnaires (NPA-R, Francia), Organización de los comunistas internacionalistas de Grecia (OKDE-Spartakos, Grèce), Revolutionär Sozialistische Organisation (RSO, Alemania et Austria), Speak Out Now (SON, EEUU)