NO HAY TIEMPO QUE PERDER

La legislatura se acaba

Ya no hay duda. La legislatura se acaba. Sánchez ha admitido la posibilidad de un adelanto electoral en el caso de que no consiga aprobar los presupuestos de 2027. Un escenario más que probable si nos fijamos en las últimas votaciones de los socios de investidura y al tener que remontarse al año 2023 para que este Gobierno lograse aprobar unas cuentas en sede Parlamentaria.

Con todo y con eso, Sánchez habrá logrado aguantar más de un año a pesar de los casos de corrupción que no han dejado de salpicar a su partido, primero con Koldo, Ábalos y Cerdán, después con Zapatero y entremedias con una kitchen a lo cutre señalada en el caso Leire.

Las elecciones autonómicas celebradas este pasado curso escolar en Extremadura, Aragón, Castilla y León o Andalucía marcan una clara tendencia. Los partidos del Gobierno de coalición de ayer y hoy salen muy debilitados, con una desafección creciente entre el electorado de izquierdas mientras se van conformando gobiernos de coalición entre PP y VOX

Frente a ese escenario, Sánchez va a volver a agitar el comodín del miedo a la extrema derecha para intentar reeditar un gobierno de coalición tal y como ya hiciera en julio de 2023. Sin embargo, es muy probable que en esta ocasión no le den los números debido en gran parte a los escándalos de corrupción pero sobretodo también a las políticas realizadas durante más de 8 años de gobierno que no ha respondido en ningún caso a los verdaderos problemas de la clase trabajadora y la juventud en materia de salarios, vivienda, pensiones o servicios públicos.

La izquierda institucional a la izquierda del PSOE vuelve a lo mismo

En las próximas elecciones generales, la izquierda institucional a la izquierda del PSOE va a volver a plantear lo mismo. Su discurso va a girar, de nuevo, en la necesidad imperiosa de parar a la extrema derecha afirmando que para eso es imprescindible unir a la izquierda a la izquierda de Sánchez.

La figura de Rufián es la que mejor está expresando esa idea obviando, una vez más, que la extrema derecha sube en votos y en influencia en la calle a causa, sobretodo, de las políticas antisociales llevadas a cabo por los supuestos gobiernos más progresistas de la historia. Y ahí no se salva ni dios. SUMAR con IU a la cabeza, PODEMOS, ERC, EH Bildu, BNG, Compromis o los Comuns, todos son responsables de esa misma política de subalternidad con respecto al PSOE ya sea compartiendo el Consejo de ministros o apoyando su investidura y votando en el Parlamento a favor de sus políticas.

El resultado de estos 8 años: salarios que no aumentan por encima del incremento del coste de la vida, alquileres que no dejan de dispararse, unos servicios públicos golpeados por la privatización mientras se aumentan en cifras históricas el gasto militar. Por mucho que este gobierno diga que está del lado de los/as trabajadoras, de los servicios públicos o del no a la guerra. La realidad es bien distinta y la causa es siempre la misma. La izquierda institucional no está dispuesta a aplicar políticas que se enfrenten directamente a los intereses de los capitalistas.

Hace falta una candidatura de la izquierda comunista revolucionaria para las elecciones generales de 2027

Al igual que ya lo planteamos en 2023, volvemos a plantearlo ahora. Esta vez con mucho más tiempo. Hace falta una candidatura que reagrupe al conjunto de la izquierda comunista revolucionaria para las próximas elecciones generales de 2027 y que de confianza en la movilización y las huelgas de la clase trabajadora y de la juventud para cambiar nuestras vidas.

Es nuestra responsabilidad salir del bucle impuesto por la izquierda institucional de la política del mal menor que pretende gestionar el sistema capitalista sin enfrentarse a los intereses de los que acaparan las riquezas y que en al final solo acaba reforzando a la derecha y a la extrema derecha.

La izquierda comunista revolucionaria del conjunto del Estado Español debe tomar sus responsabilidades y visibilizar otra alternativa. En un contexto de generalización de la guerra y de políticas de rearme, de auge del racismo y de la extrema derecha así como de una ofensiva de la patronal contra los derechos de los y las trabajadoras es imprescindible reagrupar a todas las organizaciones que se enfrentan a las guerras imperialistas cuyos costes nos hacen pagar, al auge de la extrema derecha y a las políticas de la patronal vengan del gobierno que vengan.

Aunque sea débil, esa izquierda comunista revolucionaria existe en estos momentos en el conjunto del territorio con una intervención real en la lucha de clases. Está ciertamente fragmentada. Sin embargo, esas mismas organizaciones, al coordinarse, podrían llegar a tener una cierta realidad estatal que nos permitiera tomar iniciativas unitarias al igual que ya se hace en algunos territorios para movilizarse, por ejemplo, en contra de las guerras imperialistas a la vez que podría visibilizar la necesidad de romper con la lógica del sistema capitalista que solo genera miseria, explotación, guerras y opresiones para construir una sociedad comunista en la que los y las que producimos las riquezas seamos los y las que decidamos sobre todo.

Desde IZAR proponemos a esa izquierda comunista revolucionaria que podría estar hoy representada en el Estado Español por organizaciones como CJS, EHKS, CRT, CR-IV, CR, IR, Anticapitalistas, GTR-IV, SOL, LI, etc reunirnos presencialmente en septiembre para poder debatir sobre las elecciones generales de 2027 así como sobre la coordinación de una intervención común en la lucha de clases en el próximo periodo. Desde luego, en nuestra opinión, no hay tiempo que perder.