ABAJO LA GUERRA DE ISRAEL EN CONTRA DE LOS PUEBLOS DE ORIENTE PRÓXIMO. ¡NINGÚN APOYO A TRUMP NI A LA UE QUE ARMAN Y APOYAN A NETANYAHU!

Traducción de IZAR, añadiendo el papel del gobierno del Estado Español, de un artículo del NPA-Révolutionnaires.

El ataque israelí en contra de Irán (doscientos aviones de caza desde la primera oleada…) y la espiral que se ha desencadenado y que sigue, ya han causado graves destrucciones, decenas de muertos y centenares de heridos – con cerca de diez veces más víctimas en Irán que en Israel.

La huida hacia delante de Netanyahu

Como si no le bastara con destruir Gaza, con matar de hambre a la población, o con matar a secas a todos y todas las que tratan de acceder a los paquetes de ayuda distribuidos parcamente por una organización supuestamente humanitaria ligada al ejército israelí, Netanyahu ha impuesto el bloqueo de Cisjordania. Después de bombardear el Líbano y Yemen, de intervenir en Siria, ahora se centra en mandar a toda una armada para bombardear Irán. La supuesta razón esgrimida sería impedir que el régimen reaccionario y dictatorial iraní se dotase de armamento nuclear. Como si el genocida Netanyahu no contara él mismo con esa arma.

La ley de las grandes potencias

Al beneficiarse de un flujo ilimitado de armas occidentales, el Estado colonial de Israel es el brazo armado de la política imperialista de los EEUU en Oriente Próximo. Pero atacar un país como Irán no puede hacerse como si se tratase de Gaza. No se trata aquí de un pequeño territorio de dos millones de habitantes desarmados, sino de un país de cerca de 90 millones de habitantes, con un territorio tres veces más grande que el Estado Español y que cuenta con un ejército numeroso y bien equipado.

El propio Netanyahu afirma haber informado a la administración Trump antes de haber iniciado la guerra contra Irán. También asegura haber recibido garantías por parte de todos los dirigentes occidentales. Aunque Trump haya podido dar durante algún tiempo la sensación de tomar sus distancias con la decisión israelí, al igual que Macron o Sánchez, todos han reafirmado su apoyo inquebrantable a Israel frente a la respuesta de Irán. Por mucho que Trump estuviese imbuido en unas negociaciones con Irán de las que incluso decía que estaban en una situación muy avanzadas, de repente ha tenido que exhortar a los dirigentes iraníes a que acepten sus condiciones bajo la amenaza de destrucción. Macron no ha tardado, en su conferencia de prensa del pasado 13 de junio, en reafirmar el «derecho de Israel a defenderse» mientras Sánchez condenaba en su cuenta X el ataque de Irán a Israel. Pero qué inversión falaz. Si es Israel quien agrade e Irán quién debiera tener legitimidad para defenderse.

Hay que impedirles que causen más daños

La guerra en Oriente Próximo, iniciada por el Estado de Israel, puede bascular en todo momento hacia un conflicto generalizado en toda la región. Los Trump o los dirigentes europeos, que están al mando de la humanidad, y sus perros de guerra como Netanyahu, están dispuestos a poner en el mundo entero bajo las bombas si eso significa asegurar el mantenimiento de su sistema. En ningún caso vamos a aceptar la unión sagrada tras esos dirigentes que sólo sirven los intereses de los capitalistas y de los mercaderes de armamento.

Las protestas y manifestaciones en contra del genocidio en curso en Gaza se están multiplicando en estas últimas semanas. La flotilla humanitaria abordada por la marina israelí, así como las marchas hacia Gaza o el rechazo de los astilleros de cargar armas con destino a Israel muestran que el apoyo a la población de Gaza se amplifica. Decenas de miles de personas se han manifestado en toda Francia, 150.000 en los Países Bajos y muchos otros países del mundo.

Necesitamos que la protesta popular se intensifique, invada las calles, en todos los lugares, y que el mundo del trabajo utilice los medios que le son propios (la huelga, el bloqueo de la maquinaria de producción) para entrometernos en las decisiones de aquellos que nos gobiernan ya que en el caso contrario su brazo armado no tendrá ya ninguna tipo de contención.