LA TRANSFOBIA CRECE A NIVEL INTERNACIONAL

Traducción de un artículo del NPA-Révolutionnaires.

El pasado 16 de abril, el máximo tribunal del Reino Unido dictaminó que la definición legal de mujer se basaba en el «sexo biológico», reduciendo a las mujeres a su útero y su capacidad de tener hijos. En 2018, el parlamento escocés incluyó a las mujeres transgénero en una medida contra la discriminación. Esto no gustó a «For Women Scotland», una asociación tránsfoba que rechaza la inclusión de las mujeres trans en esta medida: afirma que sólo las mujeres «biológicas» deberían tener acceso a espacios de mujeres no mixtos. La asociación llevó entonces el caso al Tribunal Supremo, que dictó sentencia. La decisión es unánime: los términos «mujer» y «sexo» en la Ley de Igualdad de 2010 «se refieren a una mujer biológica y a un sexo biológico».

Se trata de una decisión que, como ya sabemos, tendrá graves consecuencias para las personas trans, especialmente para las mujeres trans. De hecho, esta decisión puede restringir notablemente el acceso de las mujeres a los refugios de emergencia, además del acceso a los vestuarios y a los baños, por ejemplo. Afectará a todas las mujeres británicas en general, tanto trans como cis: ¿cómo se puede verificar que una mujer es “biológicamente mujer” sin llevar a cabo una verificación que, en última instancia, equivaldrá a una agresión sexual?

La decisión de la Corre Suprema del Reino Unido llega en medio de un clima global de hostilidad hacia las personas LGBTI: en Hungría se acaba de aprobar una enmienda que permite al gobierno prohibir las marchas del Orgullo; en EEUU se están negando las renovaciones de pasaportes a las personas trans con el argumento de que su género declarado no coincide con su género de nacimiento, y Trump está aprobando órdenes ejecutivas para dificultar la transición médica de las personas; en Argentina una mujer trans fue violada y brutalmente asesinada hace unas semanas.

Ante estos ataques, no podemos esperar nada de la izquierda institucional: el Partido Laborista británico ha apoyado a medias esta decisión, afirmando que «siempre ha apoyado la protección de los espacios no mixtos basados ​​en el sexo biológico», y en EEUU los propios demócratas están alentando restricciones al acceso a las transiciones médicas. Sólo podemos confiar en nosotros/as mismos/as, ¡no dejemos que nuestros derechos desaparezcan sin decir nada! Este mundo debe ser derrocado y nuestro orgullo, el de todos/as nosotros/as, sin importar género o sexo, es luchar.