La lucha de Tubacex aún no ha terminado. La Huelga de 236 días que mantuvo la plantilla hace 2 años consiguiendo una victoria muy importante para l@s trabajadores y convirtiéndose en todo un ejemplo de organización y conciencia para toda la clase obrera, marca un precedente peligroso para los intereses de la derecha y la patronal vasca.
El ejemplo histórico que dieron l@s trabajadores junto a los vecinos y vecinas, marca el camino a las luchas que se están desarrollando y las que vendrán en el futuro, por todo ello, el pasado domingo 11 de junio, Trabajadores de Tubacex llamaban a activar en la calle la solidaridad con las siete personas de la comarca que se enfrentan a peticiones fiscales que suman más de 20 años de cárcel por su participación en la histórica huelga contra los despidos.
Juicio contra la solidaridad de clase
Los 20 años de cárcel que se piden en total para los siete encausados va mucho más allá de continuar con la represión contra l@s trabajadores, de esas siete personas que tienen que pasar por juicio, tres de ellas no son trabajadores de Tubacex y las penas que piden para estos, son mucho mayores que para el resto de encausados que pertenecen a la plantilla. El primer juicio, fué este 15 de junio, en Gasteiz, contra un trabajador de Tubacex que se enfrenta a una petición fiscal de 21 meses de prisión por su participación en las protestas frente a la fábrica el 23 de febrero de 2021; Los siguientes serán en septiembre y las personas que se sentarán en el banquillo son tres jóvenes de otras empresas, vecinos de la comarca, que se enfrentan a una petición de prisión de 4 años y 7 meses de prisión para cada uno de ellos. Con esta diferencia en el criterio de las penas, lo que realmente se busca es mandar una advertencia a aquell@s que ponen en práctica la solidaridad de clase, lo que realmente les asusta de la victoria de Tubacex, es la capacidad de organización que tuvieron l@s trabajadores al implicar a la comarca en su lucha para poder ganar, siendo esa implicación de personas ajenas a la propia plantilla, pero con unos intereses comunes, determinante a la hora de conseguir sus reivindicaciones. Tal y como explicaba Aintzane Medina, que fue juzgada y absuelta en uno de los primeros juicios ligados a la represión de la huelga de Tubacex, en el comunicado que se leía este domingo frente a diferentes colectivos y organizaciones sindicales y políticas:
«Si hay encausadas personas que no son trabajadores y trabajadoras de Tubacex se debió a que esta lucha socioeconómica tuvo un carácter ejemplar que rebasó a la propia plantilla y que involucró a toda la comarca. No vemos, por tanto, la diferencia que la Ertzaintza ha establecido entre unas personas acusadas y otras para intentar justificar sus excesos y poner coto a las muestras de solidaridad […] una manera de tratar de atemorizar y evitar que las luchas laborales se extiendan y reciban el apoyo de la población»
Un ejemplo de lucha
La lucha que se desarrolló durante los 8 meses de huelga, pusieron sobre la mesa muchas de las claves para mantener una lucha en el tiempo y poder ganarla: A la unidad de acción sindical, la toma de decisiones asamblearias y las cajas de resistencia se le sumo toda una serie de acciones solidarias que fueron organizadas por l@s vecinos de la comarca, trabajadores de otras empresas y diversos colectivos, desde rifas solidarias para las cajas de resistencia, fiestas con las familias para confraternizar o todas una serie de concentraciones de apoyo que fraguaron en un respaldo social fundamental, que dio el empuje y la fuerza necesaria para mantener una huelga de tant@s trabajadores en el tiempo.
En definitiva, durante la huelga se desplegaron las herramientas que tiene nuestra clase para luchar y resistir y es esto lo que realmente se está juzgando, se juzga la solidaridad de clase, para mandar un mensaje claro a l@s trabajadores: Quién se solidarice con otras peleas, corre el riesgo de pagar unas consecuencias muy caras. Son conscientes de que Tubacex pudo ganar gracias a esa unidad de clase, que es nuestra mayor arma y su talón de Aquiles.
Desde Izquierda Anticapitalista Revolucionaria mostramos todo nuestro apoyo a l@s encausados y a l@s trabajadores de Tubacex, ejemplo y orgullo de clase.