¿QUÉ SEGUIMOS ESPERANDO?

Sigue siendo urgente coordinarse

En la revista de enero publicábamos un artículo titulado “A qué estamos esperando” en un intento de interpelar al conjunto de la izquierda combativa de la necesidad de coordinarse para intervenir de manera conjunta en la lucha de clases.

Tres meses después, seguimos pensando que “la tarea de los y las revolucionarias hoy debería ser tratar de visibilizar un programa de urgencia social que respondiera al menos a la cuestión del aumento automático de los salarios y de las pensiones de acuerdo con el incremento del coste de la vida, a la defensa de los servicios públicos, a la expropiación de las eléctricas para ponerla al servicio de las necesidades de la mayoría y a la creación de parques de viviendas públicas para que nadie se quede sin techo”.

Tres meses después siguen existiendo movilizaciones y huelgas que tratan de defender otra salida para los y las trabajadoras exigiendo aumentos salariales para hacer frente a la carestía de la vida. En ese sentido, “sería muy útil que los y las militantes que participamos de dichas luchas nos coordinemos y debatamos sobre los pasos a seguir para extenderlas y reforzarlas. En esa tarea los y las activistas sociales consecuentes, los y las sindicalistas combativos y los y las militantes revolucionarias tenemos una responsabilidad”.

Las políticas de la izquierda gobernante y de las direcciones sindicales siguen yendo en la misma dirección

Seguimos teniendo a un Gobierno central que no sólo no se enfrenta a los intereses de los que más tienen sino que dan nuevos pasos para seguir golpeando a los de siempre. La reforma de las pensiones que tanto está siendo alabada por los partidos del Gobierno y por las direcciones sindicales es una nueva vuelta de tuerca para seguir rebajando la cuantía de las pensiones. Ya en 2011, no hubo que esperar a las derechas para aumentar la edad de jubilación hasta los 67 años. Fueron el Gobierno de Zapatero y las mismas centrales sindicales las que pactaron dicho retroceso social. Esto aparece aún más nítido hoy al ver como los y las trabajadoras del país vecino llevan meses luchando y poniéndose en huelga para evitar un aumento hasta los 64 años.

Mientras tanto, las empresas del IBEX 35 siguen aumentando sus millonarios beneficios y las condiciones de vida de la mayoría siguen degradándose. Según una encuesta realizada por el instituto DYMen colaboración con WIN International, uno de cada tres españoles tiene dificultades para llegar a fin de mes, un dato que se eleva hasta el 40% en el grupo de encuestado de entre 40 y 65 años.

¿Qué seguimos esperando?

Sabemos que hay numerosas organizaciones con mayor o menos presencia y fuerza que hacen el mismo diagnóstico que nosotros/as. Hace ya dos meses que nos pusimos en contacto con todas ellas, haciéndoles llegar una propuesta clara: “organizar, junto con muchas otras organizaciones políticas que hagan el mismo diagnóstico que nosotros/as, una reunión pública en Madrid para debatir sobre estas cuestiones en la mayor brevedad posible”.

A día de hoy, la inmensa mayoría de las organizaciones ha preferido obviar dicha propuesta. Consideramos esa decisión una irresponsabilidad. Ninguna organización de la izquierda revolucionaria estatal está ni estará en condiciones por sí solas de responder a las necesidades actuales: llegar a tener un peso suficiente en la clase trabajadora para poder desbordar a las direcciones sindicales y a la izquierda de gobierno. Como mucho seguiremos cada uno haciendo pequeñas demostraciones en los lugares en los que estemos. Pero en ningún caso esa política nos permitirá dar un salto cuantitativo y cualitativo que nos permita ser un polo de atracción entre los y las trabajadoras y la juventud que se enfrenta a las políticas antisociales vengan de donde vengan. Tomamos acta de esa decisión.

Sin embargo, no nos resignamos. Seguiremos llevando a cabo esa política con todas aquellas organizaciones que nos han contestado para tratar de organizar reuniones a nivel estatal y, evidentemente, a nivel local que nos permitan transitar en esa dirección.