LAS CAMARERAS DE PISO DE GRANADA DECIDIDAS A ORGANIZARSE Y LUCHAR: ¡SE ACABÓ!

El éxito de la movilización del 23 de mayo marca el camino.

El pasado 23 de mayo, el sector de las camareras de piso de la provincia de Granada salieron a la calle bajo el lema “La patronal maltrata a las camareras de piso para forrarse…¡Se acabó!”.

Las camareras de piso junto a la organización sindical CSTA (Coordinación Sindical de Trabajadores/as de Andalucía), las Kelly Unión Granada y la Asamblea Interprofesional de Granada exigieron a la patronal de la hostelería granadina el respeto del Convenio de Hostelería en materia de descansos, vacaciones, llamamientos, etc; mediciones de la carga de trabajo en todos los hoteles con participación de las empresas, representantes sindicales y de las trabajadoras; aumento de las plantillas; ruedas en todas las camas de los hoteles para evitar un daño en la salud; aumentos salariales acordes al incremento de las ganancias de las cadenas hoteleras; acabar con la represión sindical; así como la jubilación anticipada sin penalización al igual que para la tauromaquia o la policía.

La manifestación fue un éxito. Muchas camareras de piso de la provincia de Granada, organizadas o por organizarse, salieron a la calle para reivindicar sus derechos. Esto no es nada fácil: es un sector altamente feminizado y precarizado. Lo que esto último implica es el desarrollo de un miedo por parte de las trabajadoras a perder su puesto de trabajo: a perder el único sueldo, por bajo que sea, que les permite sacar adelante a sus familias. Con ese miedo juega la patronal pero como bien adelantaba el lema de la movilización, eso “se acabó”.

Las mediciones demuestran la sobrecarga laboral:hay que imponer el aumento de plantilla y los partes asumibles para las trabajadoras.

El sindicato CSTA ha organizado en los últimos meses unas mediciones con la conocida cadena hotelera Barceló. Las mediciones han demostrado algo claro: hay sobrecarga laboral. Los partes diarios que les imponen de habitaciones a las trabajadoras son inasumibles para las estas. Solo hay dos alternativas para ellas, o bien se imponen un ritmo infernal para salir a su hora y poder conciliar su vida laboral o bien echar más horas no pagadas. Las consecuencias de los ritmos de las compañeras son múltiples pero los más destacados tienen que ver con la salud física y mental. Trabajadoras que diaramente toman antiinflamatorios o pastillas para dormir a causa del estrés que se traen del curro. Hay que recordar que solo el 5% de las trabajadoras camareras de piso se jubilan a su edad. La gran mayoría no llegan en activo puesto que es un trabajo altamente exigente.

Pero para la patronal está claro que lo único que importan son los números. A pesar de que la cadena Barceló obtenga millones de beneficios anuales, estos no tienen voluntad de hacer que las condiciones de trabajo de las mujeres camareras de piso mejoren. Pero poco a poco estas toman conciencia y saben que la organización es su mejor herramienta.

La unidad sindical como estrategia para conseguir victorias.

Los compañeros y compañeras de la CSTA plantearon hacer la movilizaciones de manera conjunta con el resto de organizaciones sindicales con implantación en el sector de las camareras de piso. Sin embargo, la respuesta es el silencio o la negativa. Aún así, ese mismo día de la manifestación se volvió al emplazamiento porque la necesidad de la unidad sindical es necesaria para poder conseguir victorias para la clase trabajadora.

Las direcciones sindicales están boikoteando las elecciones sindicales que se realizan desde sindicatos que llevan una estrategia de enfrentamiento con la patronal y con los jefes directos de las trabajadoras. La CSTA está sufriendo esta orientación por parte de los sindicatos mayoritarios en Granada. Las burocracias sindicales tienen miedo a la organización de las trabajadoras con una orientación de movilización y enfrentamiento frente al patrón. Las impugnaciones a las elecciones son síntoma de esto. ¿A qué tienen miedo? A lo que siempre tienen pavor las burocracias sindicales: a que las trabajadoras superen a las direcciones sindicales y ya no puedan llevar a cabo las políticas de concertación social con la patronal. Lo que a día de hoy está en juego en Granada es estar a medio plazo en la mesa de negociación del Convenio de Hostelería de Granada. Es por eso que desde las estructuras sindicales con orientación de enfrentamiento de clase, desde las trabajadoras organizadas en sus centros, desde las bases de trabajadores y trabajadoras de esas grandes centrales sindicales que tantas veces se venden a la patronal tenemos que hacer un frente común para poder combatir el sindicalismo de concertación social e imponer una lógica distinta. La lógica de la autoorganización de las trabajadoras y la movilización para conseguir victorias.