Traducción de Tomás Martínez de un comunicado del NPA-R
Mientras las poblaciones de Oriente Medio mueren bajo los bombardeos orquestados por EEUU e Israel y más de un millón de hombres, mujeres y niños se han visto obligados a huir al Líbano devastado por la guerra, anoche, durante la cobertura televisiva de las elecciones, ¡nadie hablaba de nada de esto! Ni del alza vertiginosa del combustible, ni de ninguno de los problemas que afronta la clase trabajadora…
Todo se redujo a un juego de predicciones sobre las elecciones presidenciales de 2027 y las futuras alianzas políticas. El Partido Socialista y La Francia Insumisa (LFI) discutían sobre quién era el responsable del declive de la izquierda. Pero lo cierto es que esta disputa artificial nos lleva directamente al bluf del Nuevo Frente Popular, esa estafa que consistió en hacer creer a la gente que la alianza con el Partido Socialista, artífice de la Loi Travail, representaba un avance para los intereses de la clase trabajadora y la juventud.
El rotundo fracaso de estas alianzas de izquierda sin escrúpulos, impulsadas únicamente por el deseo de obtener el mayor número de cargos y mantener una posición respetable de cara a 2027, queda patente en los resultados sin precedentes del Rassemblement National y su tasa de abstención superior al 42%.
Rassemblement National (RN) gobierna actualmente 57 municipios con más de 3.500 habitantes, 48 más que en 2020. También ha incrementado su número de escaños, con 3.121 concejales, frente a los 827 anteriores. En total, RN controla 63 alcaldías. Otros partidos de extrema derecha han conseguido 306 cargos electos. Si bien la extrema derecha no ha logrado avances significativos en las grandes ciudades, sí ha establecido sólidas redes locales.
¡No debemos dejar que ejerzan el poder!
Si nuestros representantes locales estuvieran realmente comprometidos con nuestras preocupaciones sociales y nuestros problemas pudieran resolverse a nivel municipal, ¡ya lo sabríamos! No, esta gente, aquí como en otros lugares, jamás se opondrá a los intereses corporativos.
Desde el Partido Socialista hasta RN, todos votaron a favor de los presupuestos de guerra, alineándose con Macron, el lacayo de los intereses imperialistas franceses, y sobre todo, de los de sus traficantes de armas. Los Verdes se abstuvieron, no en contra del aumento del presupuesto de defensa, sino porque es mejor subir los impuestos. Si bien La Francia Insumisa votó en contra, fue, a través de Mélenchon, para elogiar al mercader de armas y de muerte Dassault. «Soy un admirador del Rafale en el mundo de la aviación. Admiro enormemente a la empresa Dassault, el trabajo que han realizado durante todos estos años», durante una visita a la fábrica en 2025.
Ya sea unida o fragmentada, la gestión izquierdista del capital solo ha provocado desilusión en gran parte de la clase trabajadora y la juventud, ha sentado las bases para un marcado giro a la derecha de toda la clase dirigente y ha garantizado el constante avance institucional de la extrema derecha, que culminó con el minuto de silencio en la Asamblea Nacional en memoria de un joven nazi.
Retomemos urgentemente la lucha colectiva, decidamos nuestras propias vidas
Mientras 2026 comenzó con 55.000 despidos en tan solo unos meses, casi 745 diarios, mientras el presupuesto de 2026 recorta drásticamente los servicios públicos y la gasolina a dos euros el litro se convierte en la norma, mientras la guerra en Oriente Medio presagia un repunte significativo de la inflación y los despidos, debemos aprovechar todos los recursos a nuestro alcance para inclinar la balanza del poder a nuestro favor.
Una huelga colectiva, especialmente una general, es nuestra arma más poderosa para frenar el poder de los mercaderes de la muerte y los especuladores. La educación nacional se declarará en huelga en toda Francia el 31 de marzo contra los 3.200 despidos previstos para el inicio del curso escolar. En todas partes, nos enfrentamos a la perspectiva de debilitar las políticas de nuestros gobiernos, de desmantelamiento social y de una ofensiva bélica, y debemos alentarla y amplificarla.