COPPÉLIA MOREAU, REPRESENTANTE SINDICAL DE UNEF NANTERRE Y MILITANTE DEL NPA-RÉVOLUTIONNAIRES

En esta ocasión, entrevistamos a Coppélia, representante sindical de UNEF Nanterre y militante revolucionaria de NPA-Révolutionnaires en París, Francia, represaliada por la rectorado de la Universidad de Nanterre (Caroline Rolland) por pegar carteles contra las políticas discriminatorias en el proceso de acceso a la universidad. Carteles que se enmarcan en la campaña «sans-facs» (los «sin facultad») en la que luchan por el derecho a que estudiantes inmigrantes e hijos/as de familias trabajadoras puedan estudiar y no sean expulsados de la universidad.

Sobre la campaña sindical: ¿Por qué lanzasteis el cartel que llevó a la rectora a denunciaros y qué decisiones de su gestión denunciabais?


Es un cartel que hicimos en el marco de la campaña de los sans-facs. Es una campaña que llevamos a cabo cada año en las universidades de Nanterre, Grenoble, Lyon, Lille y Metz, para inscribir a los jóvenes que han sido rechazados en las plataformas de acceso. En Francia, 1 de cada 3 estudiantes se queda sin plaza en la universidad. Se trata claramente de un mecanismo de selección discriminatorio, porque los jóvenes rechazados son, en primer lugar, los jóvenes de los barrios populares, hijos e hijas de obreros y obreras, jóvenes procedentes de la inmigración y estudiantes extranjeros.
Decidimos agrupar a estos jóvenes sans-facs y lanzar una campaña de movilización para exigir que la la rectora de la universidad los inscriba.

En Nanterre, desde julio solicitamos negociaciones y discusiones para encontrar soluciones para estos jóvenes, pero el rectorado se niega totalmente y acaba optando más bien por la represión. Sin embargo, pedimos simplemente la inscripción de 46 sans-facs. En una universidad como Nanterre, que acoge a 35 000 estudiantes, hay espacio de sobra para 46 estudiantes más, sin siquiera saturar las clases.

Por eso lanzamos un cartel para denunciar la política de este rectorado. En él se puede leer: “quieren (el rectorado) una universidad cerrada a las clases populares y a los estudiantes extranjeros”. Ya que esa es es exactamente la política que aplican al negarse a inscribir a los sans-facs. Por esto, fui convocada a la «Brigada de represión de la delincuencia contra las personas», como representante de la UNEF Nanterre.

Si la rectora ha decidido presentar una denuncia, es porque se siente ofendida de ser comparada con Emmanuel Macron y se niega a ver su política racista y discriminatoria hecha pública.

De hecho, a este equipo rectoral le gusta presentarse como de izquierda, progresista y preocupada por los estudiantes. La rectora Caroline Rolland Diamond incluso escribió recientemente una biografía sobre Rosa Parks, antes de llamar a la policía para desalojar a sans-facs de una ocupación pacífica, incluidos algunos sin papeles. Es más, mientras preparaba su denuncia contra jóvenes que denunciaban su política, anunció que eliminaría 70mill. € del presupuesto de la Universidad de Nanterre en los próximos 6 años.

Si no quiere ser comparada con la política del gobierno de Macron, ¡lo mejor sería que no la aplicara!

Sobre la solidaridad: Tu caso no es aislado. ¿Cómo os organizáis frente a la represión y qué apoyo habéis recibido de otros colectivos o sindicatos?

De hecho, la rectora ya había intentado expulsar de la universidad a toda la dirección de la UNEF Nanterre mediante un procedimiento disciplinario. Fuimos absueltos por unanimidad, y pese a ello, la rectora continúa sus ataques apelando incluso el fallo que nos absuelve.

Además de haber llamado a 150 policías para desalojar a una decena de estudiantes y sans-facs durante un encierro, la rectora gastó 17mill. € del presupuesto de seguridad para contratar nuevos vigilantes y cámaras. Estos vigilantes golpearon violentamente a estudiantes y sans-facs, nos acosaron y persiguieron por la universidad, incluso durante los exámenes, y en ocasiones hasta en los baños. Incluso se descubrió que la rectora había instalado micrófonos para vigilar a nuestro sindicato, hecho que se hizo público en la prensa.

Estas prácticas mafiosas, en realidad, se han vuelto en contra del rectorado, que ahora se encuentra aislado, porque eso ha hecho que aumente el apoyo que nos brindan los estudiantes, el personal de la universidad y el entorno sindical y combativo. Hemos informado a todos estos actores mediante numerosas intervenciones en las clases y con una campaña de reparto de panfletos y carteles, tanto en la universidad como en las redes sociales. Gracias a ello, pudieron mostrar su apoyo en numerosas concentraciones unitarias frente al edificio del rectorado, y mediante la firma de comunicados conjuntos promovidos por sindicatos del personal y del profesorado de la universidad para denunciar la política de la rectora, incluso por quienes en un inicio la apoyaban.

La denuncia presentada contra nuestro cartel no ha hecho más que avivar la indignación y reforzar el apoyo de estos sectores, que se muestran escandalizados por este ataque a la libertad de expresión.

Sobre la lucha de los sans facs: ¿Por qué es una prioridad política vuestra campaña y qué derechos estáis defendiendo frente a la represión del rectorado?

De hecho, esta represión va dirigida en realidad a todos los jóvenes y trabajadores que desean luchar contra las políticas antisociales, usando a algunos como ejemplos para intentar disuadir a los demás de luchar. Si los gobiernos y la burguesía refuerzan la represión, es para intentar silenciarnos frente a sus ofensivas cada vez mayores contra nuestras condiciones de estudio, de trabajo y de vida.

Al cerrar las universidades, quieren asegurarse de que la juventud de las clases populares se convierta en mano de obra para el capital.

Nosotras rechazamos esta perspectiva, y luchar por el derecho a la educación para todas y todos y por recursos en las universidades es luchar contra toda esta lógica de sociedad.