PP Y VOX CADA VEZ MÁS CERCA RESPECTO AL DISCURSO RACISTA ¿CÓMO LUCHAR CONTRA EL RACISMO HOY?

El pasado mes de septiembre, el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijó, presentaba en Murcia a su partido una serie de medidas entre las que se encontraban las de política migratoria. Algunas de las declaraciones que hizo fueron: “la migración que llegue a España debe ser, preferentemente, culturalmente próxima”, es decir, que comportan idioma o costumbres; que “los subsidios no pueden convertirse en sus modos de vida”; o animaba a expulsar a cualquier persona migrante, legal o ilegal, que cometiera un delito dentro del Estado Español. Pero ¿qué sentido tienen estas aseveraciones si, realmente, el porcentaje mayor de migración que llega al Estado español comparte el idioma? ¿Por qué habla de subsistencia de la migración mediante subsidios si se supone que hablan de migración ilegal y estos no pueden cobrar ningún tipo de ayuda en situación irregular? ¿Qué miedo pretende contagiar hablando de delincuencia si, ciertamente, no hay dato objetivo que sustente esa idea?

Las mentiras del PP tienen un objetivo: engañar a la población y velar la verdadera causa de la situación de la clase trabajadora y la juventud

No hagamos como ellos, hablemos con datos. En 2025 hay el doble de residentes con nacionalidad extranjera (7 de los 49 millones que tiene hoy el país, más dos millones que nacieron fuera, pero tienen la nacionalidad española). Sin embargo, la tasa de criminalidad no ha subido con esa multiplicación de inmigrantes, al contrario: 40,6 delitos por mil habitantes, la banda más baja de la serie histórica, según los datos del primer trimestre de 2025 del Ministerio del Exterior. Ni son los que más delinquen ni siquiera aumenta la inseguridad o delincuencia en consonancia al aumento de migración.

Por otro lado, actualmente se estima, (ya que es difícil conocer el dato real), que aproximadamente 700.000 personas se encuentran en situación administrativa irregular en el Estado español. ¿Qué supone esto? La realidad es que una persona en situación irregular en España no puede ni cobrar ningún subsidio ni trabajar legalmente por lo que sólo pueden acceder a puestos de trabajo precarios, con salarios pagados “en B”, en el marco de la economía sumergida. Por lo tanto, la patronal se frota las manos puesto que tiene un facilidad evidente para sobreexplotar a la población inmigrante, muy especialmente en sectores como el campo, la hostelería, o los cuidados (como las trabajadoras del hogar). De hecho, según estudios publicados en el último año, la brecha salarial entre trabajadores inmigrantes y autóctonos es del 30% en el Estado español, una de las más altas del mundo. La población inmigrante trabaja principalmente en el servicio doméstico (71%), la hostelería (45%), la construcción (32%), la agricultura (31%). Sectores que la burguesía no puede deslocalizar en otros países y donde las condiciones laborales son mucho más precarias. Concretamente en el sector del campo, en las campañas de recogida, el 90% del trabajo lo realiza población inmigrantes con salarios que en ocasiones no llegan ni a 30 euros al día por jornada a destajo de más de 10 horas.

Por último, debemos saber que el número total de migrantes que llegaron al Estado español durante el cuarto trimestre de 2024 fue de 101.600, de los cuales, casi 74000 eran colombianos y venezolanos. Sin embargo, seguimos poniendo el foco en la migración minoritaria pero a la vez más vulnerable en cuanto a posibilidades de llegada, de barreras idiomáticas, de situaciones precarias de trabajo y vivienda, etc. No solo venden mentiras sino que sus mentiras son asquerosamente inhumanas. No les molesta la migración, ni la legal ni la ilegal mientras puedan aprovecharse de ella. Lo que les molesta al PP es que a causa de un descontento de la población autóctona además de sus votantes más fieles entre la burguesía, el discurso más rancio, racista y xenófobo de VOX está calando entre sus propios votantes. Pero para ellos todo se basa en los mismo: hacer de las personas un papel de usar y tirar. Es lo mismo que hacen cuando empeoran las condiciones laborales; cuando se niegan a limitar el precio del alquiler; o cuando desmantelan los servicios públicos. Y no lo decimos nosotros y nosotras sino los datos. A nivel mundial, la fortuna de los milmillonarios ha crecido a un ritmo de 2700 millones de dólares al día, al mismo tiempo que al menos 1700 millones de trabajadoras y trabajadores viven en países dónde la inflación crece por encima de los salarios. 

¿Cómo luchar contra el racismo hoy?

Decía Iván Espinosa de los Monteros que para él “deberían entrar los que quieran venir a trabajar a los sectores en los que hagan falta y estén dispuestos a adaptarse a nuestra costumbres” como si no estuviera demostrado más arriba con datos que eso es lo que ya lo que ocurre.

Hoy ya existe poca diferencia entre el discurso del PP y VOX, pero también poca diferencia entre la práctica del gobierno actual. La realidad es que ninguno de ellos quiere asumir la realidad desigual que existe: mientras la situación de la mayoría de la población es cada vez más precaria, la burguesía y las grandes empresas no paran de ensanchar sus bolsillos a nuestra costa; mientras que los gobiernos continúan aplicando políticas de recortes en servicios públicos y de en derechos laborales, las grandes empresas aumentan sus beneficios y baten récords históricos gracias a la precariedad que empobrece cada día más a la clase trabajadora, la expulsa de sus casas y le impide llenar el carro de la compra.

Quizá sea más necesario que nunca pelear contra los discursos xenófobos y racistas; exigir un programa de urgencia social; derogar de manera inmediata todas las políticas racistas y xenófobas que condena a la población migrante; y enfrentarnos masivamente a esos matones de extrema derecha que amenazan a las personas migrantes y que, sin embargo, defienden que los explotadores sigan acumulando beneficios.

NINGUNA PERSONA ES ILEGAL. NATIVA O EXTRANJERA, LA MISMA CLASE OBRERA.