FRENTE AL GENOCIDIO Y AL ACUERDO COLONIAL DEL IMPERIALISMO, LA ÚNICA SOLUCIÓN ES AMPLIAR LA MOVILIZACIÓN

Un acuerdo colonialista…

Este lunes 29 de septiembre Trump ha presentado lo que ha llamado un “acuerdo de paz”, que no es otra cosa que una propuesta chantajista y vergonzosa de dominio colonial para el pueblo palestino por parte de EEUU e Israel. Chantajista porque si los y las palestinas lo rechazan, Trump seguirá apoyando el genocidio tal y como amenazó Netanyahu: “Israel terminará el trabajo, por la fuerza o por medios pacíficos, pero nosotros terminaremos el trabajo de cualquier manera”.

El acuerdo contempla que, a cambio de la liberación de todos los rehenes de Hamás, el ejército sionista se retiraría de Gaza en tres fases, que quedaría bajo el control de un ejército de ocupación árabe, la Fuerza Internacional de Estabilización (FSI), que podría incluir a Egipto, Jordania, Arabia Saudita, Catar y Turquía, liderada por EEUU e Israel. Esta tomaría el control de la Franja y se encargaría del total desarme de las organizaciones palestinas. Para asegurarse de que los objetivos sionistas se cumplen, se crearía un gobierno de transición para Gaza supervisado por EEUU por medio de un “Consejo de paz”, que valoraría qué organizaciones palestinas podrán participar o no, directa o indirectamente en el gobierno y que incluye la presidencia del propio Trump y la participación de uno de los responsables de la guerra criminal de Irak y ex primer ministro del Reino Unido, Tony Blair. Básicamente Gaza se convertiría en un protectorado colonial a merced de los genocidas, con los supervivientes del pueblo palestino explotados por el capital imperialista que invierta en el territorio. Enterrar la aspiración palestina a la autodeterminación, un nuevo mercado para invertir y mano de obra barata, desmoralizada e indefensa. Estos son los objetivos del plan de Trump, acuerdo que Mahmud Abás y Fatah ya han aprobado.

que apoya el Gobierno de Sánchez

Una vez más se le ha visto el plumero a este gobierno. En un alarde del cinismo más rastrero, Pedro Sánchez afirmaba, para vergüenza de este Gobierno y de todos sus socios, que “España da la bienvenida a la propuesta de paz para Gaza impulsada por EEUU”, mientras “aconsejaba”, en un comunicado, a las embarcaciones de la Flotilla que abortaran su misión advirtiendo que el buque militar español “Furor”se detendría a 150 millas aceptando no entrar en la zona de exclusión impuesta por Netanyahu. Hasta aquí ha llegado la pantomima de este Gobierno frente al genocidio del pueblo palestino, que no sólo no ha dejado de comerciar con Israel durante dos años de genocidio sino que incluso hoy es incapaz de llevar a cabo una ruptura total de relaciones con el sionismo. La realidad es que lo poco que se ha movido Sánchez, ha sido presionado por las protestas masivas que se retomaron con fuerza a finales de verano gracias a las protestas en la Vuelta y para revertir una situación de política interna de corrupción muy compleja. De ahí un actitud completamente esquizofrénica por parte de este gobierno que por un lado dice sentirse orgulloso por las movilizaciones a la vez que envía tanquetas y antidisturbios para reprimir a los/as manifestantes. Una muestra más de ello en la jornada de lucha del pasado jueves día 2 de octubre. Al igual que ya pasara con el pueblo saharaui, se ha vuelto a demostrar que la palabrería solidaria de estos gobiernos no valen para nada y que mostrar su descontento con Sánchez desde el propio Gobierno como hace SUMAR tampoco.

La única solución es ampliar la movilización

Este miércoles 1 de octubre, al menos 40 barcos han sido interceptados y sus tripulaciones detenidas por Israel en aguas internacionales. Un nuevo crimen de guerra de un estado colonial y genocida que sabe que las protestas a nivel internacional de la clase trabajadora y la juventud son la única oposición real para frustrar sus planes de limpieza étnica. En efecto, son nuestras movilizaciones las que están obligando a los gobiernos y a la UE a tener que tomar medidas por muy tibias que éstas sean. Hay que amplificar, por tanto, las movilizaciones siguiendo los pasos de las jornadas de huelga general en Italia, con movilizaciones masivas en hasta 80 ciudades el pasado 22 de septiembre; la convocatoria de huelga general europea de las y los estibadores de Génova para luchar contra el genocido, que ha sido secundada por CGT Metal Madrid en su sector desde el día 6 de octubre; la huelga general de 24 horas convocada en Euskadi, Cataluña, Galicia y Andalucía a pesar del intento de las direcciones de CCOO y UGT de dejarlo en unos paros parciales de dos horas. Tal y como se ha coreado en las manifestaciones: para detener este genocidio, ha llegado el momento de pararlo todo.

Tenemos que ser muchos/as en las calles los próximos días 4 y 15 de octubre. Es importantísimo que estas movilizaciones sean lo más masivas posible y se extiendan, para seguir presionando a nuestros gobiernos y así conseguir cortar cualquier tipo de relación económica y diplomática con Israel, que a pesar de su actitud bravucona no deja de ser un estado dependiente militar y económicamente del imperialismo occidental, especialmente de EEUU. Frente a la barbarie sionista y la complicidad imperialista no hay otro camino que la solidaridad internacionalista de los y las trabajadoras y de la juventud.