Las camareras de piso trabajan por horas, no por número de habitaciones.
Esta es una afirmación reiterada por las trabajadoras del sector. No tendría que repetirse tanto si su parte diario de trabajo no estuviera ligado a un número “aleatorio” de habitaciones sino a una carga de trabajo asumible y regulada a nivel estatal.
En numerosas ocasiones, durante los conflictos laborales entre empresas y trabajadoras camareras de piso, uno de los puntos a tratar es la carga de trabajo. Numerosos estudios ya hablan de la cantidad de fármacos diarios que de los que dependen estas trabajadoras para conseguir terminar su jornada laboral; también hablan de los casos cada vez más numerosos de bajas relacionadas con salud mental (estrés, ansiedad, depresión,etc.); o el porcentaje ínfimo de trabajadoras que llegan a poder cobrar la jubilación al completo porque consiguen aguantar hasta la edad (en concreto, solo el 5%). Es evidente que los ritmos frenéticos a los que están sometidas las trabajadoras de pisos hace que su salud física y psíquica se vea completamente resentida. Sin embargo, el Gobierno de PSOE- Sumar no parece verlo así. A pesar de haber llevado a cabo una reciente reforma para regular los trabajos penosos, peligrosos o tóxicos, las camareras de piso no parecen ser dignas para acogerse a una jubilación anticipada.
¿Qué supone no tener cuantificada la carga de trabajo?
No existe a día de hoy ningún reglamento que regule cuántas habitaciones deben hacer las trabajadoras del sector por número de horas. Esto supone un abuso por parte de las empresas puesto que cuentan prácticamente con el mismo personal para un día de salida de clientes como un día en el que la ocupación ha bajado. La falta de personal es evidente.
Además, la no regulación hace que la mayoría de las trabajadoras trabajen horas extras no remuneradas. A pesar del intento de acabar con el trabajo extra con el método de fichaje, la realidad es que numerosas empresas obligan a las trabajadoras a fichar la hora de entrada y de salida estipulada en el contrato. Esto hace que las empresas se cubran las espaldas pero lo que hay detrás es trabajadoras precarias a las que se les vulnera sus derechos laborales obligándoles a falsificar el fichaje.
Solo con la organización sindical se conseguirá la regulación de la carga de trabajo
Las camareras de piso de las secciones sindicales de la Coordinación Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de Andalucía- CSTA de los hoteles Barceló Congress y Barceló Carmen han solicitado a la empresa una auditoria donde participen las trabajadoras de dicha sección, un miembro la dirección de la empresa, un ente externo y un representante sindical para que a lo largo de una jornada laboral cuantifiquen cuántas habitaciones pueden hacer según las horas de contrato. Se tendrá que tener en cuenta tanto el tipo de habitación (simple, suite, con terraza, etc.) así como si se trata de un cliente hospedado o de una habitación de salida (partida del huésped).
Las trabajadoras son conscientes de que la única manera de conseguir sus reivindicaciones y la dignidad en el sector es mediante la lucha sindical. Cada avance en cuanto a las condiciones laborales ha sido mediante la movilización.
Y así seguirán hasta conseguir el conjunto de las demandas.
LA LUCHA ES EL ÚNICO CAMINO.