ALBERTO MARTÍNEZ, BOMBERO FORESTAL Y AFILIADO A CGT

Durante el verano hemos visto como devastadores incendios han arrasado buena parte del estado y nos deja cuatro muertes humanas, pueblos enteros evacuados y vidas destruidas. En este contexto, mientras las instituciones capitalistas gestionan el territorio para beneficio privado, las y los trabajadores arriesgan sus vidas con condiciones pésimas. Hoy entrevistamos al compañero Alberto Martínez Burgués, bombero forestal eventual de INFOCA en Andalucía y afiliado a CGT.

¿En qué condiciones estás (estáis) afrontado los incendios actuales?

Actualmente, estamos sufriendo una ola de incendios devastadora, con parte del territorio en llamas, como hemos visto en Castilla León y Galicia, y la realidad, es que tenemos grupos de retenes incompletos, con falta de personal y, pocos EPIS para abordar la situación. Estamos trabajando en unas condiciones de precariedad, peligrosas, en la que nos jugamos la vida, como por desgracia ya hemos visto este verano.

La falta de formación y de personal especializado, como la figura de conductor, hace que las condiciones de trabajo en grupo sean peores, teniendo que turnarnos para conducir por la carencia de esa figura y, además con horarios de trabajo (en caso de incendios), de hasta 12 horas o más. Esto implica, que no nos encontremos físicamente al 100% para seguir apagando los incendios y desarrollando nuestras labores, debido al cansancio acumulado. Los avituallamientos que recibimos después de un incendio y una jornada de esfuerzo físico, son escasos, con tan solo un bocadillo con un par de lonchas de fiambre y gran falta de agua. Una comida con la que es imposible reponer las fuerzas y el desgaste físico que sufres después de un incendio.

Por otro lado, han comprado una cantidad elevada de coches nuevos y furgonetas, que no son adecuadas para el entorno de sierra en el que debemos circular. Esto implica que debamos andar (en ocasiones), hasta 2 km para llegar a las llamas y, que dejen tirados a los compañeros/as en mitad de la sierra durante horas.

¿Han empeorado vuestras condiciones de trabajo en estos últimos años? ¿En qué sentido?

Las condiciones de trabajo este último año, han empeorado, debido a que la mayoría de personal sigue sin estar fijo (solo una pequeña parte del dispositivo INFOCA), lo que implica que el resto de personas (eventuales), entremos más tarde a trabajar para la campaña de extinción de incendios. Esta última campaña, los llamamientos para los eventuales, han sido tardísimo, entrando casi todo el personal en el mes de junio, teniendo en cuenta que el riesgo de incendios comienza a primeros de mayo (mes en el que hemos comenzado a trabajar en años anteriores). Estando aún, a mes de agosto,dispositivos incompletos y sin cubrir las bajas de otros compañeros. El personal eventual, solo trabajamos durante la campaña de extinción de incendios, por lo que, a mediados del mes de octubre, de nuevo vuelven a quedarse exclusivamente el personal fijo y, el resto somos enviados de nuevo al paro, no cumpliendo ni un 20% del personal del que debería tener el INFOCA, para evitar los incendios con labores de prevención.

Como comentaba anteriormente, nos encontramos con falta de personal, pero también de recursos. Teniendo coches no válidos para la montaña, careciendo de la figura (antes existente) del personal exclusivamente de conductor y, con falta de coordinación. Además, este último año, nos encontramos sin EPIS, quedándose algunos compañeros nuevos sin poder actuar, hasta que no tuvieran la ropa adecuada para los incendios y, los más antiguos, teniendo que utilizar ropas de años anteriores.

Está habiendo movilizaciones de bomberos forestales en muchas partes del estado y también en Andalucía. La próxima en Granada. ¿Cuál son vuestras reivindicaciones?

Sí, se planteó hacer movilizaciones en todas las provincias de Andalucía y la próxima es en Granada en septiembre. Las reivindicaciones, son:

– Dispositivos completos al 100% y durante todo el año, no solo en la campaña de extinción de incendios, también en la de prevención.

– Reconocimiento de la antigüedad.

– La falta de EPIS y renovación del material caducado o deteriorado.

– Los vehículos de desplazamiento y movilidad preparados para la montaña que es el entorno en el que nos movemos.

– El reconocimiento en nuestro salario de la peligrosidad en nuestra labor y, de las horas extra que realizamos en un incendio.

– Avituallamientos más apropiados para las condiciones de trabajo.

– Concurso de traslados y promoción para el personal fijo, que llevan tres años congelados (exigiendo a nivel judicial una ejecución de los mismos a la Junta).

– Renovación de las casetas de vigilancia, abandonadas, deterioradas y en pésimas condiciones.

– Cubrir las bajas de forma adecuada, sin dejar a dispositivos inactivos, por retenes incompletos.

Estas condiciones tienen responsables claros. Los incendios y la situación que estamos viviendo son abandono y recortes presupuestarios en la prevención y extinción de los incendios, privatizaciones del servicio, y políticas de los diferentes gobiernos que priorizan los beneficios de las empresas ante la vida.