FORZAR A CADA EMPRESA, GOBIERNO O INSTITUCIÓN A CORTAR TODA RELACIÓN CON EL ESTADO GENOCIDA DE ISRAEL

La despiadada huía hacia delante de Netanyahu, incendiando toda la región a base de bombardeos que ensordezcan las críticas y los juicios que lo acosan desde dentro y fuera de Israel, simbolizan el agotamiento del propio proyecto sionista y colonial. Israel, punta de lanza de EEUU y la UE en la región con las mayores reservas de hidrocarburos del planeta, se está convirtiendo en un elemento excesivamente desestabilizador, tal y como ponen de manifiesto los recientes ataques por parte de Israel al gobierno sirio del yihadista Ahmed al-Sharaa, aupado al poder por EEUU en estrecha colaboración con el Gobierno turco de Erdoğan.

Las tensiones aun incipientes entre la colonia y su metrópoli, son tan solo un reflejo más de un proyecto colonial que cada día es más agresivo, pero también más inseguro para los colonos que han venido llegando y que ahora, al contrario, comienzan a marcharse.

La crueldad, por otro lado, con la que actúa el ejército israelí en Gaza en su intento de aniquilar a los más de dos millones de habitantes de Gaza, de los cuales un millón son menores de edad, no puede ser ocultada, por mucho poder que tengan los lobbies sionistas sobre Gobiernos y Medios de comunicación.

Aunque acribillen a sangre fría a gazatíes mientras esperaban un trago de agua o un plato de comida, delante de las ONGs y de la ONU quien contabiliza en 1.054 los asesinatos en las colas del hambre durante los dos últimos meses.

Aunque hayan asesinado a más de 200 periodistas desde la invasión de Gaza y amenazado al resto.

Aunque ataquen las instalaciones y asesinen a los miembros de la UNRWA o la OMS con total impunidad.

Aunque el gigante tecnológico Meta siga permitiendo que se publiquen anuncios en Facebook e Instagram en los que se piden donaciones para financiar la compra de drones y material militar del ejército de Israel.

El proyecto sionista, que, durante décadas, tan hábilmente, encubrió de victimismo su barbarie, ya no puede engañar a nadie y solo cuenta con el respaldo criminal, cínico y cómplice de Gobiernos e instituciones como la Unión Europea, principal socio económico de Israel. Pero esos Gobiernos no han dejado de aumentar la represión contra las crecientes movilizaciones y acciones solidarias con el pueblo palestino, a la vez que necesitan aumentar el tono de su pose pacifista, llamando al fin de la “guerra” en Gaza. O mentir descaradamente como hace el “izquierdista” Gobierno español, cuando asegura una y otra vez que ni compramos, ni vendemos armas al Estado de Israel, al contrario de lo que demuestra el Informe 72 del Centre Delàs, indicando que las relaciones armamentísticas han sido “más prolíficas que nunca” y el Gobierno no ha revocado ningún contrato desde el 7 de octubre de 2023.

Es nuestra tarea y responsabilidad la de movilizarnos contra el colaboracionismo de nuestros gobiernos, empresas e instituciones que mantengan cualquier tipo de relación con el Estado genocida de Israel. Los y las trabajadoras que se niegan a cargar un barco con armamento hacia Israel desde Francia hasta la India, desde Bélgica hasta Euskadi, deben ser el ejemplo de toda nuestra clase a nivel mundial, que es la única capaz de acabar con esta barbarie, mediante el boicot y las huelgas hasta paralizar todo comercio con Israel. Contra el Imperialismo genocida, máxima expresión de la barbarie capitalista, ¡levantemos una intifada global! ¡Desde el rio hasta el mar, Palestina vencerá!