El pasado mes de marzo, los y las compañeras de la Coordinación Sindical de Trabajadores/as de Andalucía-CSTA hicieron una demostración más de que la lucha sindical es el único camino para hacer respetar los derechos laborales de los y las trabajadoras.
Por un lado, la compañera camarera de pisos Cintia, trabajadora para la empresa Servihotel en el Hotel B&B Granada Estación, junto a sus compañeras crearon a principios de febrero una sección sindical saliendo ella como delegada sindical. Pocos días después, el conjunto de las trabajadoras convocaron asamblea donde se decidió convocar huelga indefinida a causa de la sobrecarga laboral, el no cumplimiento del convenio y el trato a las trabajadoras. Fue avalada por más del 70% de la plantilla. A principios de marzo, y tras solicitar una reunión a la empresa y realizar la convocatoria de huelga, se le hizo llegar a la compañera Cintia una carta de despido disciplinario. Sin embargo, esta empresa, que no llevaba ni dos meses como subcontrata en el hotel y que ha querido imponer sus propias normas, se ha encontrado con una respuesta rápida y contundente de las compañeras de la plantilla y del sindicato. Estos les hicieron saber que iba a haber un calendario de movilizaciones durante la Semana Santa y que ya estaba convocada la huelga indefinida si no reintegraban a Cintia de inmediato. Cinco días después, la compañera volvía a su puesto de trabajo.
Por otro lado, el caso de Carolina, compañera del Hotel Barceló Congress y subcontratada en la empresa externa Ecolimpieza. La compañera es la delegada sindical de dicho hotel y tras haber conseguido realizar unas mediciones respecto al tiempo que tardan por habitación (demostrándose una sobrecarga laboral evidente) y justo antes de que se celebrasen elecciones sindicales promovidas por Carolina, el hotel y la empresa Ecolimpieza habían decidido cambiarla de centro de trabajo sin ningún tipo de explicación ni justificación. Tras realizar varias concentraciones en la puerta del hotel y con la amenaza de seguir con un calendario de movilizaciones, el Hotel Barceló Congress y la subcontratan dieron marcha atrás.
Ambos casos demuestran la estrategia de los hoteles y de la subcontratas: actuar como mafias. No es casualidad que en cuanto las trabajadoras se organizan, se sindicalizan, exigen sus derechos laborales,… estos tomen represaliar contra las trabajadoras, en este caso, contra las delegadas sindicales. El objetivo es claro: desarticular la organización sindical, meter miedo a las trabajadoras, seguir imponiendo cargas de trabajo abusivas y seguir incumpliendo el convenio de hostelería. Estas prácticas son una auténtica vergüenza y hay que hacerles frente.
Las compañeras camareras de pisos, junto a la Coordinación Sindical de Trabajadores/as de Andalucía-CSTA, han demostrado que solo la respuesta unitaria y llevado a cabo un sindicalismo combativo se puede luchar por unas condiciones de trabajo dignas e impedir la represión sindical.
¡NO A LA REPRESIÓN SINDICAL!
¡LA LUCHA SIRVE!