BOMBEROS DE LOJA (GRANADA)

En esta ocasión entrevistamos a varios bomberos de Loja (Granada), que se han organizado sindicalmente y están luchando para aumentar el número de efectivos por turno, así como otras reivindicaciones para mejorar sus condiciones laborales.

Los bomberos de Loja os habéis organizado sindicalmente y estáis luchando por el aumento del número de efectivos por turno porque el actual pone en riesgo vuestras vidas y las de la ciudadanía. ¿Podéis explicar, con ejemplos reales, qué peligros supone contar con menos bomberos de los que exigís?

Las actuales demandas de personal están justificadas en la evaluación de riesgos laborales y en el plan de prevención. Los bomberos nos enfrentamos a escenarios cambiantes, por lo que es imprescindible mantener un mínimo de personal en cada intervención para garantizar la seguridad. Un ejemplo real es el incendio en vivienda del 26 de marzo de 2026, donde se requerían 6 bomberos: dos en extinción, dos como recurso preventivo, un conductor y un mando. El peligro radica en que sin ese mínimo operativo los bomberos actúan solos, sin posibilidad de rescate, sin mando que coordine, sin control de la evolución del incendio ni estrategia clara. Esto genera caos, decisiones contradictorias y un riesgo directo tanto para los profesionales como para la ciudadanía.

Sois trabajadores municipales y vuestro empleador es el Ayuntamiento de Loja. ¿Qué soluciones os han ofrecido en la mesa de negociación? ¿Qué responsabilidad tiene el alcalde (tanto el de ahora como el anterior, ambos del PP)? ¿Cuál está siendo su actitud? ¿Qué papel juega en esto la Diputación de Granada?

En la mesa de negociación no se ha ofrecido ninguna solución. El problema de mínimos ni siquiera se trata, y las propuestas presentadas no se incluyen en el orden del día. Se han solicitado mesas sectoriales específicas, pero no han sido atendidas. El alcalde, según la ley, es el jefe de todo el personal, incluidos bomberos, tanto el actual como el anterior. La actitud del actual alcalde es de negación a aplicar una sentencia judicial, lo cual resulta especialmente grave. La Diputación no tiene responsabilidad directa en la gestión del servicio, pero a través del consorcio financia con más de 500.000 € al Ayuntamiento de Loja, lo que refuerza la obligación de prestar el servicio correctamente.

Una sentencia judicial os da la razón y conmina al Ayuntamiento a aumentar el número de efectivos a seis bomberos por turno. El alcalde y su equipo de gobierno, así como otros responsables municipales, estarían, por tanto, incumpliendo la normativa laboral. ¿Qué consecuencias penales tendrán si no cumplen lo que dictamina la jueza?

El incumplimiento ya supone desobediencia a un mandato judicial. Además, si ocurre un accidente, podría derivar en delito contra la seguridad de los trabajadores e incluso homicidio imprudente, todo ello tipificado en el Código Penal.

En las empresas la patronal precariza las condiciones laborales y reduce los salarios para ahorrarse costes y extraer más beneficios a los trabajadores. En vuestro caso, el patrón es el alcalde y se agarra a las dificultades financieras del Ayuntamiento para negaros vuestros derechos laborales y aumentar la seguridad. ¿Está el alcalde, sin embargo, priorizando otros gastos? ¿Creéis que, a fin de cuentas, su negativa obedece a una voluntad política?

Un Ayuntamiento funciona como una comunidad de vecinos, con un presidente, presupuesto y decisiones que afectan a todos. En este caso, es evidente que no se prioriza la seguridad. Se podrían implementar medidas como aumentar plantilla, campañas de prevención o instalación de detectores de humo, pero no se hace. La realidad es que se opta por políticas más económicas y populistas, en lugar de invertir en seguridad real, lo que apunta a una decisión política consciente.

Hicisteis una acción de protesta en el último pleno de la corporación municipal, en el que se aprobó una subida salarial para la policía local, mientras los salarios del resto de funcionarios municipales siguen congelados. Pedisteis al alcalde que os diera la palabra. ¿Cuál fue su respuesta?

La protesta se centró en la seguridad y las malas condiciones laborales, siendo estas de las peores de la provincia. En un pleno de casi 8 horas, se intentó intervenir en el punto de subida salarial a la policía, pero el alcalde llamó al orden y negó la palabra. Esto supuso un acto profundamente antidemocrático, ya que el alcalde podía haber permitido la intervención y no lo hizo.

En Loja, quienes se oponen a vuestra lucha han difundido el bulo de que «queréis echar más horas extra y cobrar más». Esto es claramente una táctica para enfrentaros al resto de sectores de trabajadores municipales y restaros apoyos entre la ciudadanía. ¿Podéis desmentirlo?

El servicio tiene una falta estructural de personal del 130%, lo que obliga a realizar turnos extra constantes. Un bombero de Loja trabaja el equivalente a un año y medio en un solo año. El problema es que el Ayuntamiento prefiere pagar horas extra más baratas que contratar personal, generando sobrecarga, riesgo y desgaste, y luego utiliza esa situación para lanzar acusaciones falsas.

¿Estáis recibiendo presiones para que tiréis la toalla? ¿De qué tipo?

Existen comentarios interesados que buscan deslegitimar la lucha, incluso desde dentro.
La administración aplica una estrategia de desgaste y desesperación, ignorando incluso requerimientos judiciales e inspecciones de trabajo. A pesar de ello, el principal apoyo viene de la ciudadanía, que es quien realmente necesita y merece un servicio seguro.

Habéis anunciado que, si la situación sigue así, iréis a la huelga para concienciar de la esencialidad de vuestro servicio. ¿Qué efectos puede tener que los bomberos se pongan en huelga un día cotidiano en el territorio que abarcáis?

La huelga dejaría a casi 50.000 vecinos desprotegidos en un territorio de 1.000 km². Quedaría sin cobertura una parte clave de la A-92, además de múltiples carreteras. El parque más cercano estaría a más de 40 minutos, lo que generaría un riesgo enorme en toda la comarca del poniente granadino.

Aparte del aumento del número de efectivos, ¿qué otras reivindicaciones tenéis como colectivo?

Las reivindicaciones incluyen seguridad laboral, profesionalización del servicio, protocolos de actuación, recurso preventivo, mínimos en vehículos especiales, higiene y descontaminación, descanso conforme a norma, remuneración justa, negociación de turnos, promoción profesional y nombramientos legales. Actualmente, los bomberos de Loja están entre los peor valorados y con peores condiciones de la provincia, con una situación de inseguridad evidente.

Cada vez más colectivos de trabajadores municipales están manifestando su malestar con la gestión del actual gobierno municipal. ¿Tenéis reivindicaciones comunes? ¿Pensáis que debéis unificar la lucha para hacerla más efectiva?

Existe un clima de frustración y crispación generalizada. Se producen subidas salariales arbitrarias, mientras la mayoría queda excluida. No se respetan acuerdos ni informes técnicos, lo que vacía de contenido los órganos de representación. Los trabajadores municipales están mal pagados, poco valorados y sobrecargados, lo que evidencia un problema estructural común.

¿Estáis en contacto con bomberos de otros lugares? ¿Estáis recibiendo apoyo de otros colectivos de trabajadores y/o sindicatos?

Existe contacto constante con otros bomberos, que muestran apoyo e indignación compartida. Además de CSIF, se recibe apoyo logístico y moral del sindicato CSTA, lo que ayuda a sostener la lucha y repartir la carga del conflicto.