POR UN 8M DE CLASE Y COMBATIVO: FEMINISTAS Y COMUNISTAS REVOLUCIONARIAS

Machismo e impunidad a escala mundial

En el último periodo, el sistema vuelve a mostrar su naturaleza profundamente patriarcal. A escala internacional, los casos destapados en torno a las redes de explotación y abusos sexuales vinculadas a grandes fortunas —como los archivos del caso Epstein— vuelven a evidenciar cómo las élites económicas y políticas actúan con una impunidad escandalosa. Empresarios multimillonarios, gestores del sistema, figuras con vínculos directos con guerras y negocios que devastan pueblos enteros como Palestina, aparecen también relacionados con unas de las tramas de pedofilia y explotación sexual más repulsivas de nuestra época.

No estamos ante una suma de escándalos individuales, sino ante la expresión de un sistema podrido en el que el machismo, la corrupción y la violencia sexual forman parte de las relaciones de poder y de los intereses económicos. Quienes nos llevan a la guerra, saquean los recursos del planeta sin límites y atacan los derechos del proletariado, son los mismos capitalistas depredadores que aparecen en correos, fotos y vídeos vinculados a esas redes de abusos y trata. No solo se reparten contratos y poder: se protegen entre sí, encubren a agresores y garantizan su impunidad. Con ello demuestran que el machismo no es una desviación individual ni un exceso puntual, sino un elemento sistémico que atraviesa su forma de operar el mundo y salvaguardar su poder.

No es un caso aislado, se llama patriarcado

Esa misma lógica de impunidad y encubrimiento que domina en otros países, no es ajena a nosotras. En el Estado Español, los casos de acoso sexual y comportamientos machistas no son hechos aislados ni patrimonio de una sola sigla: atraviesan todo el arco parlamentario. Desde dirigentes de partidos en el Gobierno —con 11 casos señalados en el PSOE este mismo añoi– como a quienes ocuparon puestos de dirección en formaciones que aún forman parte del Ejecutivo, como el escándalo que salpicó en 2024 al exdirigente de Podemos y miembro de Sumar Íñigo Errejón, o el que en febrero de este año involucró también al exdirigente de Podemos Juan Carlos Monedero. Y alcanzan igualmente a partidos de la oposición, como el PP, con el actual caso del alcalde de Móstolesii, o VOX, cuyo jefe de redes dimitió este año tras acusaciones de acoso sexual a un menor.iii No hablamos de excepciones, sino de una forma de ejercer el poder atravesada por el machismo y el encubrimiento. Cambian los colores, pero se mantiene la misma lógica de impunidad.

Al mismo tiempo, los derechos sociales y laborales de las mujeres trabajadoras siguen bajo amenaza. Allí donde gobiernan PP y VOX, se recortan derechos en sanidad para el colectivo LGBTI+ —especialmente para las personas transiv—, se cuestiona el derecho al aborto y se suceden escándalos por los recortes de la pública como el de los cribados de cáncer de mama.v Pero tampoco las políticas del Gobierno de PSOE-Sumar han revertido la precariedad estructural que golpea a millones de mujeres. La Reforma Laboral no ha acabado con la temporalidad, la parcialidad ni la brecha salarial. Según el informe 2024-2025 de CCOO, la brecha salarial sigue situada en torno al 20%,viy datos de UGT señalan que en cuanto a la población migrante cerca del 80% de las mujeres latinas ocupadas en España trabajan en los sectores más precarios.vii La feminización de la pobreza es la expresión concreta de cómo el sistema asigna a las mujeres las posiciones más precarias en la estructura productiva, ligadas a las tareas reproductivas y de cuidados: los trabajos peor pagados y más inestables.

Cuando las medidas son parches

Mientras tanto, la violencia machista cotidiana no cesa. Según la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer publicada recientemente, el 12,7% de las mujeres mayores de 16 años residentes en el Estado español han sufrido violencia física o sexual por parte de su pareja en algún momento de su vida; en tres de cada cinco casos, además, no se trató de un episodio aislado. En 2025, 46 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas, siendo Andalucía la comunidad autónoma con más asesinatos.

Frente a esta realidad, el reformismo en el gobierno habla de “fracaso colectivo”viii, pero las medidas impulsadas por la izquierda institucional como respuesta a las grandes movilizaciones feministas previas a la pandemia han resultado insuficientes. Son parches que no pueden corregir un sistema inherentemente machista si no cuestionan los intereses de la clase capitalista. Además, esa ineficacia junto con el seguidismo de aquellos que frente al periodo electoral prefieren “malmenorismo” como Rufián, ponen la alfombra roja a la derecha y a la extrema derecha, que capitalizan el descontento “demostrándose” cada vez más como una opción plausible mientras profundizan los ataques contra las mujeres obreras, migrantes y del colectivo LGBTI+. Por ejemplo, con la última provocación, el anuncio de la prohibición del burka.

La lucha para cambiarlo todo

Frente a todo esto, la clase trabajadora solo puede confiar en sus propias fuerzas, en sus organizaciones y en sus herramientas de lucha. Lo demuestran las camareras de piso, sector altamente feminizado, que se han movilizado haciendo huelga en distintos puntos del Estado este año: en abril junto al conjunto de su sector en las Islas Canarias, en noviembre en Bilbao, y en Granadaix con una huelga indefinida en varios hoteles que aún sigue en pie. Cada conflicto laboral de las trabajadoras precarizadas señala el camino: organización y lucha colectiva para ganar.

En la lucha feminista, acabar con este sistema capitalista y patriarcal, esa “alianza criminal”, se vuelve hoy una tarea más urgente que nunca. Este 8M salimos de nuevo a las calles con la convicción de que solo la movilización del conjunto de nuestra clase puede transformar nuestras condiciones de vida y de que no podremos acabar con el patriarcado sin poner fin al capitalismo. Feministas, sí. Pero también comunistas revolucionarias.

ihttps://izarrevolucion.com/2026/01/05/actualidad/estado-espanol/el-psoe-y-la-violencia-machista-mas-alla-de-los-protocolos/

iihttps://elpais.com/espana/madrid/2026-02-10/mostoles-celebrara-un-pleno-extraordinario-por-las-acusaciones-de-acoso-sexual-y-laboral-al-alcalde-el-24-de-febrero.html

iiihttps://www.publico.es/politica/partidos/jefe-redes-vox-presenta-dimision-denunciado-acoso-sexual-militante-era-menor.html

ivhttps://www.infobae.com/espana/2025/09/01/el-defensor-del-pueblo-recurrira-al-constitucional-los-recortes-de-mazon-y-vox-a-ley-trans-valenciana/

vhttps://izarrevolucion.com/2025/10/24/actualidad/estado-espanol/cuando-la-prevencion-falla-el-sistema-enferma-las-mujeres-mueren-los-cribados-de-cancer-de-mama-en-andalucia-recortes-y-privatizacion/

vihttps://elpais.com/economia/2026-02-09/la-brecha-salarial-se-estanca-en-el-20-y-la-mitad-obedece-al-mayor-empleo-parcial-femenino.html

viihttps://www.lavanguardia.com/vida/20250321/10504434/80-mujeres-latinas-ocupadas-espana-trabajan-sectores-mas-precarios.html

viiihttps://www.rtve.es/noticias/20251231/violencia-genero-fracaso-colectivo-asesinatos/16870999.shtml#:~:text=La%20violencia%20de%20g%C3%A9nero%2C%20%22fracaso,en%202025%20y%2046%20victimas

ixhttps://www.ahoragranada.com/noticias/camareras-de-piso-de-tres-hoteles-de-granada-convocan-una-huelga-por-las-malas-condiciones-laborales/