El pasado jueves 13 de noviembre nos reunimos en Leganés, en el local de la Asociación Exedra, para celebrar el acto internacionalista “Palestina: cómo luchamos contra el sionismo y el imperialismo”. En este evento, distintas voces del activismo y militancia estudiantil, anticapitalista y antifascista aportaron una perspectiva global sobre los desafíos y trayectorias de la lucha contra el sionismo y el imperialismo.
La mesa redonda estuvo formada por Rubén Osuna, activista de IZAR; Hada Martínez, integrante de la Asamblea de Estudiantes Permanente (AEP) de Granada; Salomé Márquez, estudiante de la UC3M y activista por Palestina; y Víctor Méndez, militante del NPA-R (Francia).
Experiencias internacionales y locales
Las intervenciones comenzaron contextualizando la realidad en las universidades. Las compañeras explicaron cómo se desarrolla la lucha en Granada y Leganés, con una represión institucional constante. Se denunció el rechazo de las universidades que, manteniendo vínculos de financiación con el genocidio y permitiendo discursos sionistas, censuran el activismo retirando carteles y negando espacios.
Hada Martínez explicó los comienzos de la Asamblea de Estudiantes Permanente (AEP). Relató cómo el espacio nació como una respuesta de urgencia tras el 7 de octubre de 2023, centrada puramente en Palestina. Sin embargo, la práctica diaria les demostró que realmente estaban haciendo sindicalismo estudiantil, abordando también frentes feministas y contra la represión. Así, la AEP se consolidó como una herramienta organizativa que, aunque mantiene a Palestina como uno de los temas principales, articula diversas luchas estudiantiles de forma integral.
Salomé Márquez abordó la situación en el campus de ingeniería de la UC3M, explicando cómo llevan meses intentando organizarse frente a la inactividad política del campus. Señaló que la universidad mantiene colaboraciones con empresas vinculadas al armamento mientras restringe los espacios de denuncia, algo que, unido a la firma del llamado “tratado de paz”, contribuyó a desmovilizar a parte del estudiantado y del profesorado. Aun así, destacó que el activismo ha empezado a cambiar las cosas: nuevas estudiantes se han sumado, una gran parte de docentes han mostrado apoyo, y las primeras acciones colectivas han roto el silencio institucional. Con todas las dificultades, el movimiento ha crecido desde sus inicios y ha logrado que se den conversaciones que antes no ocurrían en el campus.
Por su parte, Víctor Méndez detalló la situación que está viviendo en Francia. Explicó cómo el Estado comenzó prohibiendo todas las movilizaciones por Palestina, acusando de antisemitismo cualquier protesta. Destacó que hubo un punto de inflexión cuando decidieron desobedecer esas prohibiciones, convocando una manifestación que resultó masiva y desbordó las restricciones estatales. Aunque esto forzó cierta permisividad actual, Víctor alertó de que sigue habiendo compañeras investigadas bajo acusaciones de «apología del terrorismo». Su presencia en el acto subrayó la importancia estratégica de organizar una respuesta comunista coordinada a nivel internacional.
Debate político y organización
En la parte final de la mesa, Rubén Osuna hizo un análisis de la situación política actual. Se centró en valorar positivamente la gran participación por parte de la juventud, y la necesidad de canalizar el descontento comentado por las compañeras en un proyecto político sólido. Argumentó que las movilizaciones espontáneas son poderosas, pero «tan pronto como suben, bajan» si no tienen un soporte organizativo detrás. Por ello, insistió en que una oleada social momentánea no es suficiente para enfrentar al imperialismo, sino que es imprescindible construir una organización revolucionaria que sostenga la lucha en el tiempo.
Después de las intervenciones, tuvimos un debate abierto donde se discutió cómo enfrentar el boicot institucional, coincidiendo en que la organización colectiva y la denuncia pública son las mejores herramientas.
El evento terminó con una reflexión final de Hada, que animó a seguir luchando, fortaleciendo la militancia y el apoyo mutuo.