1ºDE OCTUBRE. TODOS Y TODAS A LA HUELGA Y MANIFESTACIONES

Traducción de Tomás Martínez para IZAR de un artículo de OKDE – Spartakos

No viviremos como esclavos en el siglo XXI. Trabajo con derechos y dignidad, no trabajo a golpe de látigo. El proyecto de ley antiobrero de Kerameos no puede aprobarse.

El gobierno Mitsotakis y el capital continúan y amplían su política antiobrera, en continuidad con la política de todos los gobiernos anteriores. La nueva ley laboral de Kerameos prevé:

-Jornadas de trabajo de hasta 13 horas diarias y trabajo rotativo.

-Determinación del horario laboral en el contrato individual de cada empleado. El horario y la jornada laboral se organizarán a lo largo de un período de 12 meses. Esto significa que los empresarios podrán distribuir el tiempo de las y los trabajadores a su gusto.

-Asistencia flexible de 120 minutos diarios al lugar de trabajo, legalizando así el trabajo no declarado.

-Contratación por medio de contratos de 2 días a través de una aplicación móvil. La nueva disposición amplía el modelo de 0 horas. Otorga a la patronal el derecho a contratar y despedir trabajadores/as cada semana sin penalizaciones. Intensifica el clima de secuestro y la prescindibilidad de las y los trabajadores.

-Exención para los empresarios de sus contribuciones a la Seguridad Social por horas extras, trabajo nocturno y días festivos. El pago de las contribuciones por parte de las empresas únicamente sobre el salario base provocará un colapso en los fondos de la Seguridad social.

El proyecto de ley Kerameos llega en un momento en que los accidentes e incidentes laborales han aumentado drásticamente, con una serie de muertes y lesiones en el trabajo. Es más evidente que nunca lo incontrolable que puede llegar a ser la situación con empleados/as trabajando 13 horas diarias durante semanas. Estas medidas son decisiones del capital que buscan aumentar la rentabilidad de los empresarios y reducir los costos para la patronal.

Si se aprueba el proyecto de ley Kerameos, hablaremos de la desregulación total de la vida laboral, con la vida diaria de las y los trabajadores a disposición absoluta del empresario. Aunque el gobierno proclame que cualquier trabajo que supere las 8 horas requerirá el consentimiento de los empleados/as, sabemos muy bien que en el capitalismo la clase trabajadora no tiene libertad. Sobre todo en los últimos años, cuando con las leyes antiobreras aprobadas se ha desacreditado su poder de negociación frente a la patronal, con la abolición de los convenios colectivos.

En la misma dirección se aprobará la nueva ley disciplinaria para el sector público, según la cual se penalizan la acción sindical y política, la participación en manifestaciones, así como cualquier tipo de queja por la defensa de los derechos laborales o por la degradación de los servicios públicos y la privatización promovida por el gobierno. Se prevé la sanción de un día de descanso incluso por comportamiento fuera del trabajo. La negativa a ser evaluado se convierte en una falta específica y, si se repite, se castiga con el despido. Los nuevos consejos disciplinarios serán nombrados por el Consejo Jurídico Estatal sin la participación de los representantes electos de las y los trabajadores y sin que éstos/as tengan la oportunidad de objeción.

La mordaza, el disciplinamiento de las y los trabajadores por la patronal y el silencio sin rechistar mediante una nueva versión modernizada del certificado de opiniones sociales son los objetivos del gobierno.

El ataque a los derechos de las y los trabajadores se produce en un momento en que el gobierno ha sufrido daños debido al encubrimiento del crimen de Tempi, el escándalo OPEKEPE, la complicidad en el genocidio de Palestina por parte del Estado terrorista de Israel, socio estratégico del griego, la precisión en la atención de las necesidades básicas, pero también las movilizaciones masivas del período anterior. Un gobierno que se burla de los familiares de las víctimas de Tempi al archivar el caso del proceso de investigación parlamentaria, con el consentimiento de la justicia burguesa, declara su profundo carácter de clase. La actual crisis de confianza en su sistema puede suscitar reacciones sociales y de clase más amplias contra su política criminal, como se vio con la gran huelga del 28 de febrero.

Al mismo tiempo, el gobierno y la burguesía sirven fielmente a la economía de guerra. Los estados miembros de la OTAN recortan el gasto social y aumentan el presupuesto de armamento en un 5 %. Quieren convertir a la juventud y nuestra clase en carne de cañón para los capitalistas, para que puedan afianzar su poder y su sistema corrupto. Para intensificar las rivalidades imperialistas, los gobiernos occidentales consienten el genocidio del pueblo palestino, sin haber interrumpido sus acuerdos geoestratégicos y económicos con Israel.

Por el derribo del gobierno y de todo aspirante a administrar esta política

La política del gobierno y del capital no se corrige, solo se revierte. Con luchas colectivas, masivas, militantes y autoorganizadas de las y los trabajadores, la juventud y todos los oprimidos, con comités de lucha y coordinación en los centros de trabajo, en los barrios, en los centros de estudio. En ruptura con las direcciones vendidas de la burocracia sindical y el reformismo que negocian con la patronal y mantienen luchas de baja intensidad.

Tomemos como punto de partida las huelgas masivas en Francia que generan inestabilidad del Sistema politico, las huelgas en Italia para detener el genocidio en Palestina y las manifestaciones en Nepal que derrocaron al gobierno. Luchemos para derrocar a este gobierno de Nueva Democracia y para que todos los demás teman que sufrirá lo mismo. Para derrocar a nuestros explotadores de una vez por todas.

-Aumento drástico de salarios y pensiones. Trabajo permanente para todos/as. Semana laboral de 5 días, 7 horas y 35 horas. Restablecimiento de los convenios colectivos.

-El proyecto de ley antisindical Kerameos no debe aprobarse. La nueva ley disciplinaria en el sector público debe abolirse. La persecución sindical contra los sindicalistas debe cesar.

-Abolición del IVA sobre bienes esenciales. Control laboral en la cadena de suministro.

-Nacionalización de empresas estratégicas de la economía bajo control laboral y social. No al desmantelamiento y la privatización de la educación, la salud y todos los bienes públicos.

-Políticas públicas de vivienda. Expropiación de grandes propiedades inmobiliarias.

– El pacto ReArm Europe debe abolirse. Dinero para necesidades sociales, no para armamento.

-Abajo el gobierno de asesinos: no al encubrimiento del crimen de Tempi.

-No a la cooperación del gobierno griego con el Estado genocida de Israel. Palestina socialista unida desde el río hasta el mar.

-No permitamos que Israel ataque la flota de la Global Sumud Fotilla. Convoquemos una huelga general contra el genocidio israelí en Palestina y la participación del estado griego en él.