Tras la entrada en prisión de Santos Cerdán hay pocas dudas de que la legislatura no vaya a llegar hasta 2027. PSOE y Sumar intentan ganar tiempo para enfrentar un adelanto electoral en un escenario menos desfavorable que el actual. De igual manera, sus apoyos en el Congreso mantienen un difícil equilibrio, en el que conjugan mantener a flote este gobierno con sus propios intereses electorales. Lo que está claro es que todas estas organizaciones saben que este caso de corrupción ha sido definitivo y ya dan por amortizada esta legislatura. Sólo falta por saber hasta cuándo podrán aguantar.
El Gobierno sigue con sus políticas antisociales
Así pues, mientras hacen sus cábalas electorales e intentan sobrevivir al escándalo, el Gobierno sigue con su hoja de ruta, aplicando medidas claramente antisociales. Por eso siguen golpeando al sistema público de pensiones con una nueva reforma del sistema de jubilación prevista para facilitar que quienes deseen volver a trabajar tengan más facilidades para hacerlo. Para la Ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, esta “jubilación reversible” acabaría con la “rígidez” pues cree que “hay un margen importante para establecer incentivos que permitan volver al mercado de trabajo”.
De igual manera, mantienen su compromiso con el militarismo y el sionismo, como lo demuestra la firma con la OTAN del aumento del gasto militar al 5% y el hecho de que Defensa haya dado un paso atrás en lo que llamaron un “distanciamiento tecnológico” con Israel tras el escándalo de la compra de munición, porque “no disponen actualmente de la suficiente capacidad para la fabricación y suministros”.
Todo ello mientras reprime con brutalidad a la clase trabajadora que se moviliza. Como respuesta a la ejemplar huelga de los y las trabajadoras del metal en Cádiz, desde el Ministerio del Interior han llevado a cabo detenciones entre los/as huelguistas, encarcelando a algunos de ellos, con fianzas que pueden llegar hasta los 40.000€. Las identificaciones ascienden a 23 trabajadores cuando, además, ya se conoce que las 6 sindicalistas de La Suiza de Gijón, de CNT, entrarán a prisión, condenadas a 3 años y medio por hacer sindicalismo, tras el rechazo del juez al posible indulto. Estos ataques demuestran la escalada represiva del Gobierno PSOE-Sumar contra la clase obrera y su total sumisión a los empresarios y a los banqueros.
El incremento de la extrema derecha tiene responsables
La última encuesta del CIS refleja una caída del PSOE del 34,3% al 27% y del PP con un 26,5%, cuando partían del 27,3%. Sumar y Podemos se mantienen en sus estimaciones con 7,8% y 4,4% respectivamente mientras VOX sube hasta el 18,9% y Se Acabó La Fiesta (SALF) llega al 1,7%. Recordemos que la abstención en 2023 fue de casi el 30%.
Este escenario es consecuencia directa de las políticas desarrolladas por este Gobierno. Si VOX, Desokupa y el Frente Obrero se atreven a organizar cacerías contra inmigrantes magrebíes en Torre Pacheco (Murcia) es porque están envalentonados, conocedores de que las medidas antisociales y los casos de corrupción son una alfombra roja para ellos.
La gente trabajadora y la juventud no han percibido un cambio sustancial en sus vidas en estos años de gobiernos progresistas con respecto a lo que había anteriormente. Nuestro poder adquisitivo ha bajado, se dispara el precio de la vivienda, nuestras jubilaciones cada vez están más en tela de juicio, los servicios públicos han seguido deteriorándose y privatizándose, la represión aumenta cuando se lucha, la precariedad y la pobreza no ha dejado de incrementarse mientras este gobierno gasta cada vez más miles de millones en política belicistas y militaristas. Y frente a eso, cada vez más beneficios de centenares de miles de millones para las empresas del IBEX 35. Por esa razón aumenta la intención de voto de la derecha y la extrema derecha. Lo demás es una cortina de humo.
Debemos tomar nuestras responsabilidades
Aunque hoy Podemos se presente como una organización crítica con el Gobierno, debemos recordar que, en su momento, aceptaron el mismo papel de muleta del PSOE y que este viraje responde en realidad a una estrategia para mejorar sus propios resultados con respecto a la coalición de Sumar, dentro de la cual el PCE e IU también empiezan a valorar una nueva confluencia. Lo que es seguro es que ninguna de estas organizaciones propondrá un programa de urgencia social que responda a las necesidades vitales de los y las trabajadoras y de la juventud, que se enfrente a los intereses de los que más tienen y que se pueda aplicar mediante la movilización sostenida de los que sufrimos las crisis. Al contrario, seguirán apostando por gobernar con el PSOE y por la política del mal menor.
Desde IZAR insistimos en la necesidad de que la unidad de los y las militantes que nos movilizamos en contra de las políticas antisociales es más necesaria que nunca. Para dar confianza y reforzar las movilizaciones y las huelgas actuales, para visibilizar un programa de urgencia social que se enfrente a los intereses de los que acaparan las riquezas y que responda a las necesidades de nuestra clase, para acabar con las falsas ilusiones que van a promover la izquierda reformista y para dar una alternativa política que entre en ruptura con la lógica del sistema capitalista que sólo ofrece miseria, guerras y destrucción del planeta.
Tenemos que trabajar con el escenario de un adelanto electoral para que cuando pase, tengamos capacidad de maniobra y podamos conformar candidaturas unitarias que engloben a todas las organizaciones políticas que defienden esa misma perspectiva. Los sectarismos no conducen a nada y no podemos actuar una y otra vez como si no existiera la necesidad de una alternativa electoral unitaria de todos/as aquellos/as que llevamos años movilizándonos en la calle y que defendemos la perspectiva de una sociedad comunista en la que no exista ningún tipo de explotación ni de opresión y en la que los y las que producimos las riquezas decidamos sobre todos los aspectos que afectan nuestras vidas.